Para ser oposición, ha de haber antes Gobierno

marianoysanchez

Para ser oposición, ha de haber antes Gobierno.

Al presidente Rajoy, en funciones pero presidente y en Moncloa, no solo le avala y empuja su triunfo electoral y la derrota compartida de sus tres rivales, todos han perdido excepto él que se ha reforzado en votos, 2,5 millones al segundo, mas de 10 puntos y 52 escaños, sino la ansiedad, la sentida necesidad de gobierno y estabilidad, el deseo de no torcer lo que parece ir enderezándose, ahí está el dato del empleo, y el miedo a volver a caminar por las sendas de los despeñaderos.

Y eso no solo lo sabe Mariano Rajoy, sino que lo sabe también el PSOE, que a pesar de su sangría, es el otro partido que de las elecciones ha salido con aún menos plumas, pero vivo y con posibilidades de volver a cacarear sino comete el error garrafal de llevarle la contraria a la demanda generalizada de la sociedad española. Necesita un tiempo para vestir a la mona, y en eso parecen estar, y hacer un poco el Romanones (“no, jamas y cuando digo que jamás y no, digo que por ahora y que por esta tarde”) pero son conscientes que llevar a los españoles a las urnas es llevar a sus siglas a un desastre sin paliativos y a su organización a un caos. Necesitan ir a la oposición, reconstruirse en ella y volver a vertebrase y ofrecerse como alternativa. Pero para ser oposición necesitan que haya gobierno. Y por muchas vueltas que le den tendrán , no que apoyarlo, pero si que consentirlo.

Los socialistas, al menos quienes tienen poder territorial y una cierta sensatez estatal, Diaz, Page, Vara, Lamban, Javier Fernández, Borrel y, no se olvide, Felipe González y la cada vez más activa cohorte de veteranos de las “legiones”, saben que eso acabará, por mucho no que ahora se enfatice, pero ya más en minúsculas, en ir por ahí. La cuestión es cuando y como y de que forma y manera consiguen venderlo medianamente bien o por lo menos regular. ¿Y Sanchez?. Pues el verá y ellos sabrán. Pero se barrunta que hay tiempos acabados y no solo el de este, aunque pueda conseguir alguna prórroga, sino el de los “luenas” e incluso el de los “madinas” . A bastantes, y antes de salir de jóvenes, se les ha pasado el arroz y se asoman sino a la jubilación, que alguno también, sí, y como poco, a la reserva. Los nombres en juego son ahora otros y más de uno de los citados se está poniendo, de entrada de perfil y perfilándose.

Populares y socialistas están leyendo la situación con cierta comprensión. Incluso la ha leído, amargamente, quien iba para Mesias rompedor y ya acepta que ahora con ir de rabino ha de valerle. Quien, sin embargo, no parece haber aprendido la lección, a tenor de sus enfurruñados y adolescentes movimientos, es Rivera y su acrítica guardia personal. Su pretensión primera de volver a ponerse estupendo y citar a los demás, desde su ahora todavía, tampoco es que antes lo fuera mucho por mucha escenificación que le diera, menos relevante posición (más 4º aún, 32 escaños y que con su aliado de ayer, con quien antes sumaba, 130, ya solo suma 117, o sea 20 menos que el PP en solitario) le ha valido un primer sartenazo de realidad y calabazas que sin embargo se empeña en convencernos de que siempre son culpa de los demás. ¿Suya esa cosecha?. ¡Quia!.

Pero se va viendo por mucho que se quiera resistir a los hechos, que los votos terminarán por pesar más que los vetos y que si al PSOE las urnas les pueden ser dañinas a Ciudadanos les serían directamente letales. Se quedaban en las raspas si es que raspas les quedaban. Y para comprenderlo no hace falta que encarguen encuestas, de esas que siempre les dan bien, les basta con salir a la calle y oír no solo a la guardia de corps y a los parroquianos entregados.

Va a haber Gobierno, presidido por Rajoy, porque se lo ha ganado y porque a los demás no les queda otra a no ser que se quieran suicidar y me cuentan que Mariano va a acelerar. Que lo va a intentar para que podamos “agostar”. Los plazos son los que son, pero si acepta de inicio y a bote pronto, el encargo real, se pueden, al menos acelerar. Que va a tenerlo que sudar, que va a tener que ceder y tragarse una cotidiana ración de sapos, y que mas se tragará cuando gobierne, eso se lo canta la matemática electoral. Pero toca y lo hará. Como me parece que lo harán y de inicio y ahora se lo tendrán que tragar a él los demás.

Antonio Pérez Henares

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