EL PRESIDENT: NI HÉROE NI TRAIDOR

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EL PRESIDENT: NI HÉROE NI TRAIDOR

Moncloa opina: “La Cataluña de Puigdemont está como Castroforte del Baralla: levitando. Ha dejado de tocar suelo y vive sumida en la ansiedad”. Castroforte es la ciudad ficticia creada por Torrente Ballester. Cuando sus vecinos se ven turbados por una emoción, levita, flota en el aire.

Gente de Génova larga: “La declaración de Soraya ha decepcionado. Le da tiempo a Puigdemont, cuando hay cuatro o cinco ministros que exigen más firmeza”. Mariano Rajoy le dice a Puigdemont -ya metido como un ratoncito en la madriguera gótica- que le da el segundo plazo del requerimiento para que conteste.

Un histórico dirigente del PSOE opina que habría que encontrar un papel para Puigdemont que no sea ni el de héroe ni el de traidor. Los soberanistas también opinan: “El Govern quiere forzar una negociación. Nadie desea una respuesta dura de Madrid. No es verdad que Puigdemont quisiera forzar un golpe fuerte. Si así fuera, ya habría proclamado la DUI”.

Desde hace muchos siglos, o se impone la fuerza de la ley o la ley de la fuerza, aunque hacer justicia también es una forma de hacer política; hay jueces y fiscales que no quieren agravar la crisis. Europa, asimismo, ha hablado: “Aquí impera la fuerza de la ley, no la ley de la fuerza”, afirmó Juncker.

Hay muchos ciudadanos que temen que Puigdemont pretenda que la ley de la fuerza, con sus secuelas de ruina y quizás de violencia, favorezcan su fantasía. Con sintaxis descuartizada, el president propone parar la “represión” y exige un plazo de dos meses para que el caos y la calle fuercen la negociación. Espera que las elecciones o el indulto le saquen de la ratonera. Xavier García Albiol declara: “Este hombre quiere reventarlo todo”. Pero el Gobierno no emplea ese lenguaje, sino el de la prudencia. La CUP, más que hablar, actúa. Está muy exaltada y organiza los “comités de defensa”. Mas pide prudencia porque teme que el Estado utilice el Ejército y, mientras, Puigdemont pide un diálogo de serpientes.

En una de las 67 preguntas de Zapata escritas por Voltaire, un profesor de Teología que acabó quemado ve incongruencias en el pasaje de la culebra del paraíso. El emperador Juliano también dice que le gustaría conversar con ella, para saber qué lengua usaba. Y le pidió a San Cirilo que se explicara, a lo que el santo contestó: “Tú eres la serpiente”.

A la pregunta de Mariano Rajoy, Puigdemont ha venido a responder: “La serpiente eres tú”. La última pregunta de Zapata podría ser: ¿Quién engañará a quién?

Raúl del Pozo ( El Mundo )