PUÑO EN ALTO

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PUÑO EN ALTO

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, entretiene a su gente contándoles que «todos los símbolos tienen memoria», acompañando sus palabras con una foto de la activista estadounidense Angela Davis con el puño cerrado –como suele hacer él–, y otra foto de Winston Churchill con sus dedos haciendo la V de la victoria –gesto que hacen por lo que se ve los que a él no le gustan–. Eso sí, un día después escribe: «Hay polémicas que hay que cerrar con humor», y nos muestra una foto de Felipe González haciendo los dos gestos, uno con cada mano. El humor debe estar en que utilice una foto del político del que habló con «especial cariño» en la investidura de Pedro Sánchez, y que tanto «gustó » a los socialistas.

Los símbolos tienen historia, la memoria la tenemos las personas, por eso recordamos a muchos haciendo alguno de esos gestos, y es estúpido identificar aspectos o valores positivos en la gente que haga uno de ellos, y negativos en los que hagan el otro. Son innumerables las veces que hemos visto saludar con la V de la victoria a deportistas y también a políticos; y entre ellos habrá de todo, porque nada suma ni resta colocar el dedo índice y corazón en forma de V, cerrando los otros dedos. Lo que resta, y hasta divide, es la necedad.

Con el puño en alto también se puede recordar a muchas personas muy respetables y de probados valores humanos y políticos, pero también hemos visto a personajes menos recomendables como Chávez, Maduro, Fidel Castro, Otegui o el iraní Ahmadinejad, que también saludan como Iglesias, y con los que se identifica el político que cierra las polémicas con humor, como cuando la terminó fulminando por sorpresa y con nocturnidad al secretario de organización de su partido –cuánta gracia le hizo a Errejón, todavía se está riendo–.

El gesto que se haga para saludar, guste más o guste menos, no es trascendente, lo que sí es importante y tiene que ocupar y preocupar es la admiración y el apoyo a políticas no democráticas, como las que se están practicando en Venezuela, o desde hace mucho tiempo en países como Cuba, Corea del Norte o Vietnam, donde no hay libertad para sus ciudadanos, sea cual sea el símbolo que utilicen, que casualmente es el puño en alto.

Pablo Iglesias ha pedido a Podemos que se prepare para una huelga general si gobierna Rajoy. Si no gobierna Rajoy, puede pedir que se preparen para una «juerga general» –como cantaron Los Titis de Cai en la noche del Falla, poco después de la huelga del 94–. Si el presidente es Mariano Rajoy, esos diputados que lo elijan «no nos representan». Así lo hacen en Venezuela, donde la oposición en las últimas elecciones obtuvo el doble de diputados que el partido bolivariano, pero los que asesoran a Maduro le explicaron que los que no piensen como él no cuentan, son fascistas, hay que impedirles hablar y gritarles: «Que no, que no, que no nos representan».

Algunos saludan a los suyos con el puño en alto; al resto de los ciudadanos y al Estado de derecho lo hacen con un corte de mangas.

Manuel Cobo ( La Razón )

 

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