¡ Que caiga de una vez el telón !

sanchol

¡Que caiga de una vez el telón!

Un grupo de actores profesionales, contratados por Patxi López, disfrazados de Cervantes y sus personajes,ocupó el Congreso de los Diputados y sustituyó a los aficionados que a lo largo de estos cuatro meses han escenificado una larga pantomima de tan romo guión como engolada dicción, y tan cansina en repeticiones y falsetes que ha acabado por hastiar al publico asistente obligado a tragarse la cansina función en sesiones de mañana, tarde y noche y de obligada visión o escucha por radio, prensa, televisión y redes. Por decirlo a la pata llana y dejarse de gongorismos que tan poco gustaban a don Miguel: un coñazo insoportable.
La farsa del Congreso, que bien puede ser la última de esta abortada legislatura, es un colofón lógico al sainete ofrecido con pretensiones de gran obra y quizás su mejor resumen. Porque, y que me perdone Valle Inclan, el acto en si mismo resultó igualmente esperpéntico cuando, vete tu a saber con que libreto, los actores se pusieron a hacer de políticos y repartir moralinas con sabor a monsergas de la “Troupe de la Ceja” que al primero de todos que hubieran abochornado hubiera sido a Cervantes, que si era medio manco era por haber sido soldado y héroe en Lepanto y que a alguno de los por allí presentes, separatistas y otras especies, los hubiera corrido a cintazos.

El disparate pues era doble, pues no es el Congreso lugar para títeres, ni de aficionados ni de profesionales y cuando encima se trastocan los papeles entre los unos y los otros lo que se cosecha es el abucheo, aunque como la claque ocupaba todo el hemiciclo lo que sonaban eran los aplausos de los unos a los otros y de los otros a los unos. Pero fuera del corral a no pocos lo que nos embargó fue la vergüenza ajena.

Está cayendo el telón y lo mejor sería es que bajara de una vez por todas, porque esto ya no se aguanta y ya cada vez que sale uno de los actores-tenores, su parlamento cada vez suscita un repudio mas generalizado. Que lo dejen de una vez y nos dejen en paz a los votantes para poder dictaminar en urna cual es nuestro parecer sobre este teatro. Que ha sido un fiasco, eso lo dicen todos y todos están ahora en echarle la culpa a los otros.

Mayormente el protagonista de toda la farsa. El Guapo Sánchez, cuatro meses ocupando el escenario, vetando cualquier posibilidad que no pasara por YO PRESIDENTE, cuando era imposible en sano juicio que lo fuera y que si en los minutos basura aún lo lograra sería peor el resultado de la función: del esperpento iríamos a la tragedia de un desastre más que previsible que sí, da miedo, porque es para tenerlo.

Que caiga el telón, que se cumpla de una vez el trámite, que no prolonguen mas la ficción. Que Sánchez afronte de una vez por todas su fracaso en urnas y en el Parlamento, que Rivera deje su cada vez mas sesgado papel de Celestina y se deje de ocurrencias de saldo y últimas oportunidades, que Pablo Iglesias traslade de nuevo el plató a la calle y que ya por pedir, que Rajoy se mueva y actúe. Y que hablemos los demás, que cante el pueblo en urnas y que dejen de interpretarnos de que si hemos votado “cambio”, “progreso” “coalición” o no se que otras palabras mantra que engloban todo, suenan bien y no significan en verdad nada o peor, lo contrario de lo que presumen.

Este Parlamento frustrado, esta legislatura fallida y estos diputados que pueden estar caducados nada más asomar mayo han ofrecido, de particular manera los que se autopresentaban como los “regenadores”, los “nuevos”, un pésimo espectáculo, y han causado un nuevo daño a la política y a la democracia. Han estado a todas la vainas y cáscaras, han caido con fruición y de inmediato en los mas viejos vicios y se han enfrascado en guisar los más fútiles potajes antes de dedicarse a lo importante y prioritario. Se han hinchado a hacer proclamas y declamar arengas y de postre a freir a instancias y reproches a un gobierno cesado ya que eran incapaces de alumbrar uno vivo. La ultima traca lo del voto a los 16 años. Pero eso sí, solo el voto. Solo el derecho. Los deberes adheridos,las responsabilidades y el ser sujeto y responsable de las leyes que contribuyen a votar, de eso ni hablamos. O sea, que de deberes nada. De mayoría de edad y lo que ello conlleva en todos los sentidos, por ejemplo y no menor, el ser enjuiciados como tales, de eso ni hablaron. Total sabían todos los que que lo escenificaban que era puro gesto para la galería, pura tramoya y atrezzo puro. Han conseguido hartarnos. Ya hemos tenido bastante ¡Que caiga de una vez el telón! .

Antonio Pérez Henares

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