RAJOY PADRE

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RAJOY PADRE

Los españoles somos fundamentalmente padres, abuelos, hermanos o padrinos preocupados por nuestros hijos, nietos, hermanos o ahijados. En pocas sociedades como la nuestra pesa tanto la familia y son tan hondos los vínculos de la sangre.

El martes y ayer fuimos padres y abuelos ante el televisor preocupados por nuestros críos y la pregunta que esencialmente nos hicimos fue a quién se los dejaríamos si tuviéramos que ausentarnos.

Rajoy no funciona como héroe pero es creíble como padre, como abuelo, como tío que sabe que hay que alternar el Dalsy y el Apiretal si la niña tiene fiebre. Rajoy no sirve para levantar a las masas pero de la Historia hemos aprendido el peligro de la agitación callejera y de la falta de piedad que conduce al linchamiento. El peor enemigo de la libertad es el caos.

Pablo Iglesias sería como canguro más entretenido que el presidente pero los padres tenemos perfectamente catalogado el tipo de diversión que acaba con la casa incendiada cuando vuelves del cine y el niño herido en la calle porque al canguro colega se le ha ocurrido animarle a saltar por la ventana como Peter Pan: “You can fly, you can fly!”.

Es lo que Pablo le gritaría a la España/Cuba/Venezuela que nos quiere fabricar, con su impostura, su ignorancia, su falta de inteligencia y de ternura que los padres y los abuelos detectamos al instante aunque algunos chistes nos hagan gracia y por eso sabemos reír y al mismo tiempo apartar a los niños. Igualmente asumimos que Rajoy tiene sus limitaciones y sus defectos pero empata con nuestra humanidad conservadora, temerosa de Dios y que nos inclina a considerar un muy notable logro llegar vivos y unidos al final del día.

El debate no fue sólo entre dos personas o dos formas de pensar: fue entre los imperfectos pecadores que cada día intentamos mejorar ni que sólo sea un poquito y esos reyes de sí mismos que nunca se han agachado para vivir desde un centro de gravedad que no sea el de su soberbia, que no saben que cada acto tiene consecuencias y que las cuentas que hacen con tu angustia y con tu dolor nunca incluyen la compasión.

Pablo Iglesias es el que tira nuestras muñecas al patio cuando se avergüenza de jugar con ellas y el presidente Rajoy el que aunque algunas no tengan brazos o ropa o estrella se queda toda la noche despierto cuidando de ellas.

Salvador Sostres ( ABC )

One Comment

  • xcraterh19

    20/06/2017 at 09:54

    No son comparables, al margen de la edad, hay otra gran diferencia, lo que han absorbido de su familia, hay quien envenena a sus hijos, les hace esclavos de su pensamiento, sin darse cuenta de que ellos no son el o ella.

    Hay quien respeta la libertad de sus hijos, deja que su cultura progrese, responde a sus dudas pero sin invadir su pensamiento, le deja en libertad absoluta, y que llegue a sus propias conclusiones.
    Respeto, algo que muchos ignoran su significado.

    Hay juegos diferentes, unos para chicas y otros para chicos, eso no se puede evitar debido a la naturaleza, algo que no podemos controlar, hablo de naturaleza, palabra que muchos no han comprendido aún, y no se puede ir en su contra.

    Tengo muchas hermanas, y de pequeños, ellas con juego de chicas y yo de chicos, sin embargo, se aburrían, y querían jugar conmigo, con soldados, con aviones, con barcos, y un día les dije que innovaran en sus juegos de chicas, y de jugar a las mamás con sus muñecas, pasaron a ser modistas y pase de modelos con sus muñecos, luego les dije de cambiar las pasarelas por teatros, yo soy un manitas con papel, cartón o lo que haya y con la protección que llevan los huevos de las gallinas, esos que nos comemos, les construía el teatro.

    Unas muñecas y muñecos hacían de espectadores y otros actuaban. Aprendieron deprisa, sus guiones tenían que ver con la veían de la vida.

    Yo tenía (Y conservo), juegos de estrategia, y me di cuenta que les gustaba más que sus juegos, de hecho, mi padre me regaló una brigada mecanizada norteamericana, incompleta, y hace poco casi la dupliqué, cosas de la vida, eso que siempre digo, el destino también juega y valga la frase.

    La identidad de los hijos hay que respetarla, no manejarles ni manipularles a favor de sus ideas, me jode más de lo que pienso, que el partido político de un tipo que asesinó durante la guerra civil, tenga una avenida, y lo triste del tema, es que cada tres meses tengo que ir, en esa avenida tiene el taller la marca de mi cámara, la revisión trimestral, mala suerte.
    Respeto, algo que nadie hace.

    El presidente del gobierno es de una generación culta y la del esbirro bolivariano es callejera, todo a cambio de pasta para gastar, su talente y educación está a la vista, eso de morrearse con un tío en normal, como los rusos, comunistas, olvidándose de su propia naturaleza.

    Y he perdido….

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