REFORMA Y CIENCIA FICCIÓN

mariox

REFORMA Y CIENCIA FICCIÓN

La apertura de un debate político y social para reformar la Constitución ha sido la pragmática coartada hallada por el PSOE para avalar al Gobierno en la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. El socialismo apoyaba así, in extremis y forzado por las circunstancias, una iniciativa que aborrecía, pero le servía como argumento para justificarse y tranquilizar su conciencia. El debate está abierto, pero de forma ficticia.

José Luis Ábalos ha admitido en ABC que no habrá reforma de la Carta Magna en esta legislatura, por más que el PSOE trate de mantenerla viva como panacea para todos los males de España. En su fuero interno Mariano Rajoy sabe que no habrá acuerdo, entre otros motivos porque es impensable que, matices semánticos aparte, vaya a promover la conversión de España en la «nación de naciones» que pretende Pedro Sánchez. El 155 está siendo mano de santo en Cataluña. Tanto como el Código Penal. El Estado federal es, en cierto modo, la quimera que el PSOE ha empleado durante décadas como bálsamo para mantener una ficción hoy reformulada en «estado plurinacional». No lo habrá, al menos con Rajoy en la presidencia del Gobierno.

En realidad, PSOE y PP huyen de una reforma agravada de la Carta Magna como del agua caliente. Demasiados problemas. Pero es cierto que hay reformas profundas en agenda habladas entre PP y PSOE. La relación entre autonomías, la regulación de un marco financiero estable a futuro, y los criterios de solidaridad contra los agravios son manifiestamente mejorables. Están a tiempo de afrontarlo…, aunque sea por la vía alternativa de modificar leyes orgánicas. Para lo demás, la esencia de nuestra Constitución de 1978, pese a ser perfectible, seguirá siendo la garantía de nuestro sistema democrático.

Manuel Marín ( ABC )