REPÚBLICA DE PAYESES

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REPÚBLICA DE PAYESES

Los separatistas se inventaron un pasado glorioso y un futuro nórdico. En el debate de la Sexta, Vidal Aragonés (CUP) soñó con Islandia y Josep Rull, de Juntos por Cataluña, comentó que su modelo seguía siendo Dinamarca. Según Josep Plael primero que propugnó la implantación de un modelo sueco, en un país en que hay poquísimos suecos, fue el milhombres Jordi Pujol, de Banca Catalana. Luego ha demostrado poseer una ambición desmesurada y pública propia del típico político ignorante. Recordando aquella fascinación nórdica, resultaba cómico la invocación de Aragonés y Rull a los modelos escandinavos, cuando los independentistas han llevado a Cataluña al borde de la bancarrota y la insolvencia.

En la espléndida lucha libre de los siete candidatos, arbitrada por una babilónica Ana Pastor, los separatistas que querían ser suecos practicaron el acoso a Inés Arrimadas. Brilló como político Iceta; y todos nos confirmaron, que, efectivamente, Cataluña es ingobernable y puede pasar lo que Juan Carlos Monedero define como el “empate catastrófico” y la repetición de las elecciones con el mismo resultado.

Los dos políticos separatistas confesos dieron una siniestra estampa, hablando un español rudimentario. Carles Mundó, histérico, mentiroso, agresivo, faltó al respeto a la gentil Arrimadas –Gabriel Rufián la llama Ibex Arrimadas- diciendo que suelta chascarrillos y que es una candidata de laboratorio. Como les decía, Rull, clerical, pedante, quejumbroso, volvió con el cuento de la lechera de Dinamarca. Como ha resumido Iceta, el argumentario de los independentistas sólo tiene dos elementos, las cargas policiales y sus líderes en la cárcel.

Los políticos separatistas dieron una pobre impresión, insistiendo en un patrioterismo arcaico. En el pasado creyeron que la independencia sería un camino de rosas y se han equivocado. Lo dice Josep Andreu, alcalde de Montblanch, uno de los barandas rebeldes contra el “monarquismo castellano”: “Infravaloramos la capacidad del Estado”. Reconoce que no supieron ver que si Córcega o Cerdeña le hacen un procés a Francia hubiera ocurrido algo similar a lo que ocurrió en España. Dice que en la Cataluña interior la Administración central es residual, pero olvidaron que el Estado reclama para sí el monopolio de la violencia legítima. Sacaron los tractores olvidando que los del centro tienen tanques.

Se guillotinó a los reyes, pero el poder siguió siendo rey, apoyado en el imperio de la ley. El poder, esa sala de máquinas, ha decidido parar la construcción de una nación imaginaria e ilegal. Los rebeldes idearon una Dinamarca del Mediterráneo y construyeron una república de payeses y bomberos.

Raúl del Pozo ( El Mundo )