Secretaria para rato

secretariak

Hasta ahora sabíamos, o sospechábamos, que los hombres a veces engañaban a sus mujeres con sus secretarias pero  no era tan habitual que engañasen a sus secretarias con Hacienda, y eso es al parecer lo que ha hecho Rodrigo Rato con una leal trabajadora a la que, metafóricamente, se la ha metido doblada.

La señora, que ha trabajado con el personaje que tiene más tarjetas de visita caducadas, está deprimida e indignada porque la policía y Hacienda la están investigando como cooperadora de las trampas que su jefe ha hecho al fisco.

Rodrigo, que ha demostrado que es un rato listo, le pidió a su secretaria que apareciese como Administradora de alguna de sus empresas, a través de las cuales él hacía sus chanchullos, y la pobre mujer dejó que la llevara al huerto, aunque sin los beneficios de la metáfora.

Teresa Arellano, que es como se llama la señora que ahora se ve envuelta en líos con la justicia por haberse dejado engañar por su jefe, recuerda, con un llanto tardío, que Rodrigo Rato le decía : ” Teresita, tienes que firmar como administradora de esta sociedad, no le des más importancia porque no la tiene. ¿Es que no vas a fiarte de mí con lo que te quiero?” .

La secretaria de Rato confió en él porque hay quienes piensan que los delincuentes visten ropa de mercadillo, y no quiso dar crédito a las informaciones que relacionaban a su jefe con irreguralidades fiscales, cuentas opacas o dinero negro, hasta el extremo de que pensó que todos los problemas de su jefe se debían a venganzas turbias de sus ex compañeros de partido, pero un día lo vio todo claro.

El ex Presidente de Bankia dejó de pagarle el sueldo porque, según le dijo, andaba mal de dinero con todos los líos de Hacienda y el embargo de sus cuentas, pero un día su confiada Secretaria vio las fotos de su jefe en un yate disfrutando de unas vacaciones a todo lujo y entonces se cayó del burro.

Teresa Arellano tiene ahora tres problemas: uno con la justicia que le pide explicaciones sobre la titularidad de una de las sociedades de Rato, otro con su ex jefe, que ha dejado de pagarle su sueldo y otro consigo misma que no se perdona haber confiado en alguien que usaba la tarjeta black como si fuese un rifle de repetición, hasta que se le acababan las balas.

Siempre pensé que los ricos que nunca pagan son unos miserables bien vestidos.

Diego Armario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*