Silencio de sables

sables

Me lo comentaba un gran amigo y militar ilustre, ya en la reserva, días atrás. «Mas no va a conseguir que el ruido de sables se oiga en las unidades de las Fuerzas Armadas. Lo desea, pero va a fracasar. Esa misma pretensión, casi obsesión, la tuvo el entorno del terrorismo vasco. Provocar a los militares con los asesinatos de los suyos para levantar la bandera del victimismo.

Los grandes sacrificados en la lucha contra la ETA fueron la Guardia Civil y la Policía Nacional, es decir, las Fuerzas de Seguridad del Estado, y a ellos principalmente les debemos eterna gratitud. De haber intervenido el Ejército en la lucha contra la ETA, como hizo el inglés en el Norte de Irlanda, la capacidad de sugestión que tiene la mentira habría influído en la percepción internacional del conflicto.

Alfonso Ussía ( La Razón )

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*