EL SOLDADO DIEGO ARMANDO

diegox

EL SOLDADO DIEGO ARMANDO

Maradona , al que siguen adorando los teóricos del fútbol , siempre fue un desmedido porque reunía en su personalidad la osadía del chaval que muerde para salir de la calle y triunfar en la cacha, la  determinación  del habilidoso con los pies al que no le faltaba cabeza, la chulería del porteño que se exhibió más provocador cuando saltó el charco que cuando jugaba en La Bombonera y la debilidad infinita del tipo sin formación que se cree Dios porque  sus seguidores le llaman así después de haber hecho trampa al meter un gol con la mano.

Es el tipo al que más errores se le han perdonado por el simple hecho de haber sido el número uno con los pies, y ese respeto que le profesan algunos por lo que fue llega a cegar el entendimiento de gente inteligente que hace tiempo decidió perdonarle todos sus errores del pasado, del presente y los que cometa en el futuro.

Da igual que le pegue a su mujer en un hotel y se entere todo el mundo de esa agresion, que luego niegan aunque hubiera testigos de ella, que se enfrente con cualquiera que le lleve la contraria, que insulte a gente decente y a otra que no lo es tanto, o que siga teniendo comportamientos que se identifican con la conducta de los que siguen vivos a pesar de sus excesos.

Diego Armando tiene bula porque un día fue Maradona y eso es lo que no entienden quienes siguen teniéndole como un ser inigualable en el fútbol, porque el deporte se caracteriza por una serie de valores cívicos que él nunca tuvo o hace muchos años que perdió.

Forma parte de su decisión personal tatuarse en el brazo la figura de un gran aficionado a los fusilamientos como fue su compatriota El Ché, o de mantener una cercana y fiel amistad con otro personaje como Fidel Castro que estuvo hasta hace poco en el Guinness de los dictadores, y también le asiste el derecho a ofrecerse como soldado a Hugo Chaves para ayudar a reprimir y asesinar a chavales jóvenes en Venezuela.

Son gestos que Siempre tiene a mano cada vez que sus admirados líderes están en dificultad, y yo los interpreto en el valor simbólico que el casi sexagenario futbolista quiere dar a sus palabras, a veces excesivas y a ratos ridículas.

Estos días he leído en twitter que “Un aficionado a las drogas se ofrece a ayudar como soldado al jefe del cartel en Venezuela “

Como chiste facilón puede valer pero yo pongo el énfasis en otros aspectos de la personalidad de un hombre que está en caída libre hace años y sin embargo muchos aún le admiran por lo que fue y se niegan a querer ver lo que ha llegado a ser.

Diego Armario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*