Sudor y lágrimas

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Los miembros de la Asamblea Nacional Catalana sostienen por escrito que “ tras la declaración unilateral de independencia, los catalanes podrán seguir siendo españoles”.

¡Ay va, Dios! ¿Y para ese camino de ida y vuelta hace falta montar tanto follón?

El asunto es serio pero a mí me suena a chiste malo, por eso hoy regreso, sin ganas, al tema catalán, que me produce desidia porque el discurso engañoso de los promotores de la locura separatista es un ejemplo único de engaño planificado.

El verdadero y único argumento que deberían emplear los promotores de la independencia, si fuesen sinceros y valientes, sería así de simple y directo: “Queremos ser independientes y asumiremos las consecuencias de este acto. Sabemos que lo vamos a pasar mal, que saldremos de la Unión Europea, que tendemos dificultades para pagar las pensiones y los servicios sociales, que nos resultará difícil obtener créditos en el mercado exterior, pero los sentimientos están por encima de esos problemas y con el sacrificio de todos, pasado el tiempo, saldremos adelante”

Si Artur Mas fuera Churchill diría aquello de “Sangre, sudor y lágrimas”, pero para eso hace falta ser valiente, tener la categoría política de un estadista, y un liderazgo indiscutido, y todo eso le falta al Presidente de la Generalitat, que se ha convertido en un prevaricador y, por lo tanto, en un delincuente.

Pero él y sus colaboradores necesarios, sostienen que los catalanes vivirán mejor y les ocultan las dificultades que generaría esa secesión unilateral.

El documento al que me refiero y del que se distribuirán cuatro millones de dípticos para apoyar la lista única independentista dice que la nueva Cataluña tendrá el nivel de riqueza y prosperidad de Suecia o Noruega y contará, además con la ventaja de que los catalanes tendrán la doble nacionalidad española y catalana.

Sinceramente creo que los pueblos deben saber cuál es el futuro al que se enfrentan, y a continuación tomar una decisión valiente y conscientemente, pero el drama de muchos catalanes es que están siendo liderados hacia una Arcadia feliz inexistente por unos dirigentes casposos que les han robado a manos llenas durante años y ahora quieren volver a engañarles.

P.D. Yo tampoco me fío de los dirigentes que tenemos en el resto de España, pero éstos están menos locos y más controlados.

Diego Armario

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