SUSANA, ES LA HORA

susiypedril

SUSANA, ES LA HORA

Este sábado, Susana se pone de largo. Alcaldes venidos de media España, pastoreados amablemente por Abel Caballero y por el PSOE andaluz, aclamarán presumiblemente a la lideresa andaluza, lo que infundirá al acto una suerte de ceremonia de aclamación tan del gusto de la citada presidenta de la Junta. Poco importará si Susana aprovecha para anunciar su candidatura a la Secretaría General: si lo hace, no cabe la menor duda, se come las portadas del domingo y se fulmina en un pis pas el congreso de Podemos y el del PP; si no lo hace bastará con la demostración de fuerza y el arropo orgánico que supone la presencia de los auténticos depositarios del poder socialista. Dícese por aquí abajo que la deseada candidata prefiere gozar del Día de Andalucía en tranquilidad, lo cual es concederle al 28-F un peso social y político que probablemente no tenga, pero más allá de esos cálculos menores es evidente que muchos esperan de mañana sábado algo más que un discurso de autocomplacencia y ánimos colectivos.

No obstante, Susana tiene razones para reflexionar tranquila sobre la decisión de presentarse. Convengamos como punto de partida que, para la estabilidad de la política nacional y como factor elemental para afrontar con éxito los desafíos de España, Díaz es la candidata más deseable, habida cuenta de lo que hay enfrente y el discurso que se gastan los dos profetas del nuevo cordón sanitario. Sabemos que Susana puede estar cargada de limitaciones, pero es persona que, al menos, sabe cuáles son las cosas de comer. Convendría no olvidar que si hoy no gozamos de un gobierno de Sánchez y Podemos es gracias a que ella se cruzó al pitón contrario, cargó la suerte y arriesgó la estabilidad de su partido en una acción extraordinariamente contundente. Echar a Sánchez por la ventana conllevaba riesgos y dolor, y Susana lo hizo. Tanto a favor, de momento.

Pero decía que hay cosas que pueden frenarla. A no ser que algunas alianzas no contemplables le desactiven a algún oponente, SD no tiene garantizada la victoria. ¿Y si Sánchez y el mantra atractivo del “No es No” resultan tener más calado del que sospechamos muchos? ¿Y si la batalla en primarias resulta más cruel de lo previsto y se salda con una derrota? ¿Cómo se repliega a su cuartel de invierno y cómo establece una relación futura con el nuevo secretario general, al que ella removió? De obtener la victoria, independientemente de las heridas que ello comportase, ¿por cuánto tiempo podría mantener la presidencia de la Junta? Dejar San Telmo significa saltar al vacío: no es diputada, lo que resta visibilidad, y debería organizar en Andalucía una sucesión nada fácil, ya que no se vislumbra candidato evidente.

Hay, por demás, un par de reveses que le hacen más complicada la toma de decisiones al respecto: SD viene de perder una batalla inusitada y sin precedentes en Andalucía frente a un movimiento “transversal” encabezado por un médico granadino que le ha obligado a renunciar a una reforma sanitaria que daba por hecha y que aún no sabemos qué alcance total tendrá y, por si fuera poco, desayuna con sondeos que le dan la victoria pero sitúan muy cerca de sus talones a las huestes de Juanma Moreno y el PP. Como síntoma añadido valga decir que por primera vez en la historia moderna algunas agrupaciones del Carnaval de Cádiz han mostrado en su contra una desconocida animadversión crítica (con poquísima gracia, o ninguna, por cierto) que solo dedicaban a la consabida derecha.

Muchos están apretando para que sea candidata y se lo piden a diario. El acto de mañana es una forma de petición colectiva y, aunque lo dude en su interior, no va a tener más remedio que salir al ruedo. Por la cuenta que nos trae, dirán muchos.

Carlos Herrera ( ABC )

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*