TODOS SOMOS ESPINAR

ChuBAqy

TODOS SOMOS ESPINAR

Sufre que sufre que sufre,
sufre Ramón Espinar.
Sufre tanto por la gente
que casi no puede más.
Sufre por los desahuciados,
queridísimo Sanfuá.
Y por los niños famélicos
que en su puerta piden pan.
Sufre también por su padre
(o su progenitor A),
que tenía en la cartera
una tarjetita black.

Y sufre por ese piso
de protección oficial,
que entre gemidos y lágrimas
tuvo un día que comprar.
Sufre por la promotora
que le obligó a comerciar
con esa humilde morada
que no llegó a ser su hogar.
Y sufre por la dignísima
corporación sindical
de Comisiones Obreras,
que es la que estaba detrás.

Sufre mucho por la entrada
que le aflojó su papá,
unos sesenta mil loros
poco menos, poco más.
Sufre mucho por su hermana,
que no se pudo marchar
a Europa con el Erasmus,
por la crisis familiar.
Sufre mucho por las becas
que ha tenido que cobrar,
y por estudiar Políticas
en la misma facultad
que Pablo, que Monedero
y muchos colegas más.
Sufre porque la vivienda
no se la pudo quedar,
y porque en la compraventa
se embolsó un buen pastizal.

Por Juventud sin Futuro,
benemérita entidad,
de la que es preclaro miembro,
sufre también Espinar.
Y sufre porque la prensa
lo critica sin piedad,
siempre al servicio del Ibex
y de la Trilateral.
Y es que los ricos no quieren
al pobrecito Espinar,
que es un enemigo público
para Casta y Capital

Sufre tanto el pobrecito,
queridísimo Sanfuá,
que yo quiero proponerle,
si usted no lo tiene a mal,
que le hagamos un crowdfunding
(o una colecta, da igual)
para que salga del trance
financiero en el que está.
En fin, y que no se diga
que en el mundo liberal
no tenemos por los pobres
también solidaridad.

Fray Josepho ( Libertad Digital )

 

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