TORRA: CAPITÁ DE ESCAMOST

TORRAXX

TORRA: CAPITÁ DE ESCAMOST

Ayer Quim Torra perpetró en el Parlament un pronunciamiento o asonada retórica invocando la República catalana y la independencia. La Monarquía quedó muda. “A Felipe VI -dijo un dirigente de Unidos Podemos- no le llega la camisa al cuerpo”. Ni al Rey ni a muchos españoles y catalanes que no pueden imaginar que un racista que les llama “bestias carroñeras, víboras y hienas con una tara en el ADN”, pueda ser una autoridad en un Estado democrático. La formación de un Govern independentista nos alerta de que Cataluña está intentando devorar la democracia del 78 y a los dos partidos que gobernaron.

Ante el engañoso fin de ciclo del Régimen del 78 muchos dirigentes de la izquierda siguen teniendo un pie en la Restauración y el otro en el espejismo constituyente. Ante esta confusión Ciudadanos se escapa del pelotón y deja al PP y al PSOE en el coche escoba.

La ascensión vertiginosa de Rivera tiene muchas motivaciones; la esencial es que en los últimos 40 años el bipartidismo no ha sabido defender a la nación de sus principales enemigos; no sólo no se les ha combatido sino que se han metido con ellos en la piltra. Ayer se consumó la infamia de que un fanático seguidor del capitán Collons fuera elegido president de la Generalitat. Como ha escrito Luis Mauri, Quim Torra siente devoción por Miquel Badia, capitán Collons jefe de los escamots del Estat català. Aquel pistolero fanático dirigía una gestapillo al estilo alemán que torturaba a charnegos anarquistas y fue abatido junto a su hermano por la FAI.

Inés Arrimadas, en un discurso vibrante, antifascista, recordó a este energúmeno con corbata que el nacionalismo es sed de odio. La bravísima Arrimadas sacó los textos en los que Quim se comporta como un Goebbels de aldea diciendo que los españoles son bestias que viven en Cataluña.

Los partidos que gobernaron no sólo van de farolillos rojos, sino que parecen entontecidos por la pájara. Consideran que la encuesta de Metroscopia es un disparate, sólo unos días después de la del CIS, que suele ser fiable. Pero algo se mueve cuando los sondeos insisten en que el partido en la vanguardia de la defensa de una nación atormentada y amenazada desplaza a los partidos dinásticos.

PSOE contesta: “Sería muy malo para España que Cs gobernara. Es un partido oportunista que únicamente está pendiente de lo que la gente quiere oír, pero carece de proyecto de país”. Otros consideran que el PSOE debería ser más humilde y no despreciar las encuestas. “Pedro -explican- tiene madera, pero la política de comunicación que se está llevando es pésima”.

Raúl del Pozo ( El Mundo )