Trump contra la Europa Moonlight

US President Donald Trump shakes hands with H.R. McMaster (L) as his national security adviser at his Mar-a-Lago resort in Palm Beach, Florida, on February 20, 2017. / AFP / NICHOLAS KAMM

Trump contra la Europa Moonlight.

El presidente Trump ha anunciado que subirá un 10 por ciento el gasto en Defensa y la Europa Moonlight se ha echado, con su habitual afectación, las manos a la cabeza.

Nos hemos vuelto tan cínicos que gritamos “no a la guerra” e insultamos a quien viene a resolvernos el problema. Criticamos que el presidente Trump invierta en su ejército, no queremos pagarnos el nuestro, y luego lloramos cuando nos matan. ¿Seguro que cinismo, o es más bien estupidez?

El presidente Trump lo ha dicho: es hora de que América vuelva a ganar las guerras, que por cierto significa que las ganemos nosotros. Normandía no sólo es una playa.

No deseamos un mundo armado, pero mientras haya armas, y armas atómicas, los Estados Unidos tienen que liderar la carrera. Reagan lo entendió y el Muro cayó. ¿No hemos aprendido nada de la Historia? ¿Nos parece el islamismo un enemigo menor a los comunistas o a los nazis? ¿Tenemos que derrotarles o alguien cree que con empatar nos bastaría? Y como preguntaba siempre Josep Pla, todo esto, ¿quién lo paga?

Hace años demonizamos a los neocons, con Bush hijo a la cabeza, porque quiso exportar la democracia a los países salvajes; y ahora criminalizamos al presidente Trump por decir que él no es el presidente del mundo entero sino de los americanos. ¿En qué quedamos? Europa es una pobre vieja que habla con su gato.

Los Estados Unidos son una idea y esta idea ha iluminado el mundo. Con todos sus defectos y todos sus excesos, el presidente Trump encarna esta idea. El domingo dijo que es hora de sacar a los americanos del subsidio y volver al trabajo. Subsidio físico, subsidio moral. El presidente Trump encarna la América que todavía cree que es una buena idea crecer próspera, segura y libre, aunque Europa y el New York Times estén demasiado podridos de odio y de resentimiento para afrontar el reto, suave como el peligro, de vivir de nuevo.

Salvador Sostres ( ABC )

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