Un pueblo embrutecido vota a Zapatero

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Un pueblo embrutecido vota a Zapatero

El análisis de las elecciones puede hacerse a varios niveles,  como la sorpresa de que un partido surgido de la nada se convierta en el tercero del país, los errores de unos y otros en la campaña,  o cuáles serán las  combinaciones que puedan hacerse o si el parlamento será gobernable o no… Pero creo que nadie o casi nadie ha reparado en que los cuatro  partidos son herederos y continuadores del PSOE de Zapatero. Los cuatro son abortistas,  homosexualistas y promotores de la ideología “de género”; los cuatro mantienen la legalización de las terminales políticas de la ETA, premiando sus crímenes; los cuatro mantienen la ley de memoria histórica falsificando el pasado; los cuatro consideran que España ha dejado de ser un país soberano, sin intereses ni política exterior propios; los cuatro están dispuestos a liquidar la soberanía española entregándola a la burocracia de Bruselas; los cuatro son favorables a continuar la política de financiación y concesiones a los separatismos; los cuatro están dispuestos a destruir la cultura española y convertirla en un apéndice pintoresco de la anglosajona; a ninguno de los cuatro les preocupa la cuestión de Gibraltar; los cuatro son laicistas y de fondo anticristiano… Lo único que realmente preocupa a esos partidos es la cuestión económica, acerca de la cual no tienen verdaderas ideas o las tienen disparatadas. Todo esto ha constituido la política de Zapatero, al que muchos tratan de idiota, pero que  ha resultado todo un maestro de la política.

El denominador común de esas tendencias es la hispanofobia. ¿Qué diferencias reales hay entre ellos? Ninguna, pero sí matices. El PP cree que lo “logrado” ya es bastante y desearía no continuar en la misma dirección, cosa por demás imposible; el PSOE quiere ir un poco más allá, y Podemos mucho más allá; este  resulta menos disimuladamente proetarra y propone mayores subidas de impuestos; C´s, con su aparente españolismo es  incluso más radical en el programa de disolver a España en la UE y demoler su cultura a favor del inglés… Etc. Diferencias menores. Realmente Zapatero ha marcado la época.

La pregunta es: ¿por qué el pueblo ha votado a tales partidos y a sus líderes, realmente grotescos casi todos, cerrando el paso a opciones evidentemente más  decentes? Hay varias causas. La democracia funciona como una lucha por la opinión pública, no solo por ganarla sino por crearla, y ello depende en gran medida de los medios de masas, manipulados por aquellos partidos y por una “clase periodística” que, salvando las obligadas excepciones, tiene un nivel medio intelectual y moral tan bajo como los políticos. Esta es una causa, pero la más profunda enraiza en el embrutecimiento del mismo pueblo por cuarenta años de lo que llamaba Julián Marías “la mentira profesionalizada”, la cual viene “cerrando el horizonte de España” .  Un pueblo en el que predomina un ignorante desprecio por su propia historia y su propia cultura, con partidos que llaman abiertamente a “mirar al futuro” sin aprender del pasado o falseándolo, o que creen que “la economía lo es todo” (y la economía, o lo que ellos entienden por tal, ha sido el tema clave de sus irrisorios debates). Un pueblo que desprecia su pasado se desprecia a sí mismo, se vuelve indigno,  pierde criterio y cae en infantilismos que le hacen propenso a cualquier demagogia.

Creo que este es el análisis en profundidad, o parte de él. Después vienen las especulaciones sobre lo que hará uno u otro y demás. Lo que importa es que cualquier partido que quiera ser alternativa a esta miseria entienda bien los desafíos que debe afrontar.

Pío Moa ( La Gaceta )

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