VÍBORAS

viboras

VÍBORAS

El tsunami nacionalista y racista nos está cogiendo con los pantalones en los tobillos. Sucedió en Reino Unido, que acaso respira tras comprobar que en el arte de autolesionarse no es ya el indisputable campeón. Podría suceder en Francia, con la bestia de Marie Le Pen eufórica por la victoria de Trump mientras Florian Philippot, vicepresidente del Frente Nacional, tuitea que «Su mundo se está colapsando, el nuestro levantándose».

Austria también cruje ante el auge de la ultraderecha. En España sufrimos el doble reto centrífugo de unos nacionalismos inevitablemente xenófobos e insolidarios y una izquierda agusanada por los nietos de Laclau. No mediten excesivamente respecto a las pretendidas diferencias ideológicas, al cabo epidérmicas.

Julio Valdeón ( La Razón )

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*