VIVIMOS MUY BIEN

playay

VIVIMOS MUY BIEN

Yo sé que hoy se van a oir cosas terribles y no necesariamente ciertas. Por eso me gustaría recordarles que viven ustedes muy bien en una España que es una monumento a la vida cómoda, de alta calidad, plácida y barata, muy a pesar del discurso entre escéptico y apocalíptico de tantos políticos e intelectuales.

Vivimos muy bien. Lo siento si esto os destroza vuestra propaganda o vuestro argumento en la tertulia. No sé por qué creéis que el pesimismo os da más prestigio o que la tristeza os hace parecer más inteligentes, pero el caso es que en contra de vuestra carraca deprimente, las cosas a España, y cada vez a más españoles, nos van muy bien. Y aunque siempre podremos y querremos mejorar, somos un país que da más oportunidades al que quiere trabajar que motivos de queja a las personas honradas, con todas las excepciones que quepa descontar.

Bares, restaurantes y terrazas están llenos a rebosar, la gente vuelve a tener dinero en el bolsillo y ganas de gastarlo, hay trabajo y las buenas ideas encuentran su cauce para convertirse en prosperidad. No dejes que te hundan en el pozo del pesimismo, donde nadie va hacer nada por ti más que chuparte la sangre que sirva de reclamo para que otros acaben siendo tan infelices como tú.

¿De qué te servirá dejarte convencer de que todo es un desastre? Tu país te ofrece hoy las condiciones para hacer de tu vida algo que merezca la pena y sólo depende de ti poder aprovecharlas. Tus abuelos lo consiguieron con mucho menos y sin jamás quejarse.

La alegría es un deber, una higiene, un desodorante y hemos venido al mundo a dar esperanza.

Puedes quedarte sentado en el rincón de los amargados y seguir siendo la carnaza de los que quieren que te creas una fatalidad que no existe para seguirse haciendo ricos a costa de tu malestar imaginario. Puedes arruinar tus días y despreciar tus dones con tu tristeza, que también es un pecado capital, por cierto. Pero la vida pasa, está pletórica en España, y nadie te la devolverá cuando entre sombras y achaques empieces a marcharte.

Salvador Sostres ( ABC )

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