…Y no te has ido

bardenak

…..Y no te has ido

Cuando llegan estas fechas aparecen unos personajes incoherentes que, cada cuatro años, dicen que se van a ir de España ,si ganan unos o pierden otros las próximas elecciones, y…nunca cumplen su promesa.

Es cierto que lo tienen difícil porque en estos momentos de convulsión no hay muchos países recomendables para emigrar, y además como los que dicen que se irán a un exilio político, no hablan idiomas, sólo podrían irse a Latinoamérica y ya conocemos lo que les sucede a quienes cruzan el charco, porque además del buen clima y la buena gente que hay allí, al poco tiempo regresan porque no sólo de sol, mojitos y caipiriñas vive el hombre.

Los bocazas que nos amenazan con lo que sería para muchos una bendición del cielo, casi siempre son los mismos y van de farol, porque en otros países no sólo les exigirían que se sometan a las reglas de convivencia del lugar, sino que allí deberían buscarse la vida en libre competencia con los profesionales de su sector y ellos, sin subvenciones, no saben vivir.

La desgracia de estos personajes es que han nacido en un país que no aman, conocen sólo un idioma que desprecian, abominan de las costumbres y tradiciones del lugar, les molesta que existan ciudadanos que no piensen como ellos, no tienen ni quieren bandera ni himno, y en cualquier otro país al que emigrasen serían unos marginales si no fuesen capaces de adaptarse a las reglas de convivencia.

Por ahí fuera, los ciudadanos saben perfectamente qué es lo que tienen en común y qué les diferencia de los que piensan de forma distinta a ellos y, a partir de esa premisa, intentan convivir sin montar una guerra ideológica y social con los que comulgan con su misma visión política.

Son incluso capaces de discutir civilizadamente y saben cuándo y en qué cosas fundamentales deben hacer una piña y estar de acuerdo.

Por es, los que denostan de su propio país, más pronto que tarde acaban regresando porque, como España, no existe otro lugar en el mundo en el que uno pueda comportarse como un cerdo en un barrizal sin que haya norma que te lo impida ni falte gente que te aplauda.

Diego Armario

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