Y Pablo entró al trapo

rejoneo

Los toros y la calle.

Al final tanto como odia el toreo….entró a matar.

Desde hace ya unos años, hemos visto el acoso constante de los antitaurinos y los animalistas contra las corridas de toros y el resto de espectáculos taurinos que se celebraban en toda España, hasta que la crisis económica, una cierta desidia de los defensores de la Fiesta, y el terreno conquistado por aquéllos –que han llegado a algunas instituciones tras las últimas elecciones locales y autonómicas–, conseguían su reducción, sin que nadie saliera en su defensa.

El ejemplo más llamativo lo hemos tenido en Madrid con el Ayuntamiento de Podemos y la señora Carmena. Primero, quitaron la subvención a la Escuela de Tauromaquia, donde se forman los futuros toreros; después, se les dijo que sólo debían dar clases teóricas y no prácticas; más tarde se deja de pagar a los profesores.

Ignacio González ( La Razón )

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