POMPAS DE JABÓN

El Gobierno ha completado la retirada del ataúd de Franco del Valle de los Caídos, a la que le había instado el Congreso de 2017 sin votos en contra. Descontada esta operación, saludada por el Ejecutivo como la segunda llegada de la democracia, ¿cuál es el balance concreto de Sánchez?

-Estabilidad del país. En junio de 2018 España contaba con un Gobierno estable, al menos en comparación con lo actual, que acababa de sacar adelante los Presupuestos todavía en vigor. Sánchez lo reventó mediante una alianza bajo cuerda con los separatistas y la izquierda radical antisistema.

Para justificar su maniobra se acogió a una frase de una sentencia de la Gürtel. Hoy sabemos que fue introducida con calzador por un magistrado afín al PSOE para presentar como sistémicos casos concretos de corrupción del PP. La Audiencia Nacional acaba de señalar en un auto que aquel juez, De Prada, «destruyó [con su apostilla] la necesaria apariencia de imparcialidad que debe reunir todo miembro de un tribunal de justicia».

Tras derribar al Gobierno que había ganado los comicios, Sánchez ha traído otro incapaz de aprobar unos presupuestos, ha provocado dos elecciones generales consecutivas y Cataluña arde. España vive en un desgobierno, disimulado con marketing.

-Economía. Los hechos concretos de Sánchez son que ha subido el salario mínimo y las pensiones, ha embarullado la ley Hipotecaria y ha obligado a las empresas a un control estricto de los horarios. Gobierna con los presupuestos de Montoro.

Acaba de ser apercibido por la UE por aumentar el gasto cuatro veces lo permitido y la Comisión ya advierte que nuestro próximo mandatario habrá de acometer duros recortes. Las pensiones tiemblan, sin plan alguno. Cuando el mundo se frena por la guerra comercial, el Brexit y la sospecha de que hay otro polvorín de deuda a punto de estallar, Sánchez propone más gasto y más impuestos. Además no ha aprobado medida alguna a favor de las empresas, solo trabas.

-El desafío territorial. ¿Llegó a arder Cataluña con Rajoy como ahora? No parece. La Operación Diálogo de Sánchez solo era una pantomima para intentar granjearse el apoyo parlamentario de Torra y Junqueras y poder seguir en La Moncloa. Parafraseando a Maquiavelo, Sánchez toleró el desorden para evitar la guerra y ha tenido primero desorden y después guerra. El problema se ha agudizado.

-Regeneración democrática. Empezó echando al ministro Huerta por un problema fiscal previo y a la ministra Montón por plagio. Cuando ABC descubrió que él mismo había plagiado se acabó la regeneración. Varios ministros han incurrido en desdoros societarios merecedores de cese según el código ético del PSOE.

La ministra de Justicia, siendo fiscal, hizo comentarios homófobos en francachela con un policía corrupto sobre el hoy ministro del Interior y se reía cuando el comisario le explicaba su red de prostitutas para chantajes.

Ahí sigue, muy seria ella en el Valle de los Caídos. TVE se ha convertido en el NODO de Sánchez y el CIS ha degenerado en un departamento de Ferraz.

Balance: pompas de jabón.

Luis Ventoso ( ABC )