POR EL AMOR DE UNA MUJER

Hay un gráfico demoledor, elaborado por Sociométrica, sobre el porcentaje de voto femenino que obtuvieron los distintos partidos en las elecciones del pasado domingo. El PP tuvo un 55%, el PSOE un 54% y Ciudadanos casi el 48%. Podemos sólo tuvo un 36% de mujeres entre sus votantes.

Tanto hablar en nombre de las mujeres y tan poco voto femenino. Es una ofensa a las mujeres que Podemos hable en su nombre, cuando además la realidad le desmiente, y es machista reducir a las mujeres a una sola opinión, a una sóla visión del mundo y que encima sea tan mediocre y estúpida.

En el nombre de las mujeres, las histéricas de Podemos rodearon el parlamento andaluz para protestar por la alianza de las derechas, pero la realidad era que muchas más mujeres, mucho más equilibradas, y mucho menos totalitarias, habían votado a dos de los partidos de aquella coalición -o como quiera llamarse el acuerdo de PP, Ciudadanos y Vox en Andalucía-.

El feminismo representa a las feministas y el PP representa a muchas más mujeres que Podemos. El feminismo es un chiringuito, una máquina de malgastar toneladas de dinero público y hay más mujeres que votan al centro derecha que a la izquierda radical y chavista.

La mujer no es una clase social, como dice aquella pobre indigente intelectual llamada Lidia Falcón, ni un bloque compacto como querría la extrema izquierda española, cuyo paradigma de la democracia es la Venezuela de Maduro; y tienen luego el nervio de llamar a Vox «ultra».

He conocido a mujeres muy hembras, y muy inteligentes, que te pueden con sólo mirarte o con una leve inflexión en la voz para decir aquella palabra; y ninguna se siente un género, ni una víctima, ni piensa que el mundo le deba nada.

Son el 55% de votantes del PP o el 48% de Ciudadanos, y también muchas socialistas a las que les sobra talento, y vergüenza, para andar todo el día quejándose. No hay una mujer que las englobe a todas y las primeras ofendidas por tan clamorosa apropiación indebida tendrían que ser ellas.

Iba a escribir que tampoco hay un hombre que nos englobe a todos, pero no es verdad, porque está Julio Iglesias, que se encuentra estos meses brindando su última gira mundial y que ha hecho por las mujeres mucho más que los libros, tan tediosos, de Simone de Beauvoir.

Salvador Sostres ( ABC )

viñeta de Linda Galmor