» PREVARITXELL »

Si ya era dudosa la legalidad de unas Cortes constituidas gracias a unos diputados cuyas credenciales no han sido obtenidas mediante el obligado juramento a las leyes, sino mediante el insulto a la soberanía nacional y a la legalidad constitucional, los días que lleva Meritxell Batet al frente de ese circo son un monumento a la más escandalosa prevaricación.

Empezó interpretando de forma deliberadamente torticera, es decir, prevaricando, una sentencia boba del Constitucional que admite diversas formas de acatamiento legal, pero no tan boba como para admitir que se acata la Ley negándola, votando por la República, negando que España sea una democracia porque hay «presos políticos» y atacando la soberanía del pueblo que les paga.

Lo que dice el TC es que se pude mantener el sentido de acatamiento a la Ley usando otra fórmula, nunca negándose a cumplirla. Pero con su típica fatuidad de nariz enhiesta aseguró muy campanuda que «hay jurisprudencia»… sin pedir consejo a los letrados de las Cortes.

Desde entonces viene prevaricando con subterfugios de rábula, apelando a cualquier instancia, desde los letrados que ignoró al Supremo que insultó, para incumplir su obligación: aplicar el Reglamento de las Cortes y respetar la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Dice el primero en su artículo 21.1.2: «El Diputado quedará suspendido en sus derechos y deberes parlamentarios cuando, concedida por la Cámara la autorización objeto de un suplicatorio y firme el Auto de procesamiento, se hallare en situación de prisión preventiva y mientras dure ésta».

Y la Ley de Enjuiciamiento Criminal, en su artículo 384 bis: «Firme un auto de procesamiento y decretada la prisión provisional por delito cometido por persona integrada o relacionada con bandas armadas o individuos terroristas o rebeldes, el procesado que estuviere ostentando función o cargo público quedará automáticamente suspendido en el ejercicio del mismo mientras dure la situación de prisión». Más claro, agua.

Es evidente que, a través de la prevaricación continuada y desde la presidencia de las Cortes, Batet quiere «normalizar» su golpe de Estado, imponer en toda España el modelo de Justicia en Cataluña: incumplir todas las sentencias y seguir cobrando ricos sueldos en nombre de la legalidad que se burla.

Debe promoverse de inmediato su inhabilitación.

Federico Jiménez Losantos ( El Mundo )