PROGRESISTA NO, IZQUIERDISTAS

La izquierda ha querido apropiarse del calificativo «progresista», con el que se les llena la boca y pretenden resolver todos los problemas. Pero la experiencia nos dice que su concepto de progreso se aleja bastante del de la mayoría de los ciudadanos.

El progreso para Sánchez es «quítate tú, que me pongo yo». En su afán de perpetuarse, a pesar del escasísimo apoyo popular que alcanza, ha abrazado a Pablo Iglesias para formar un Gobierno social-comunista.

El progreso no es patrimonio de la izquierda, y menos de esta, nacida de la bonanza de una España luminosa y generosa con estos hijos que ahora amagan con quebrarla. Representan -Sánchez e Iglesias- las tesis rupturistas frente al compromiso constitucional y de convivencia de la Transición.

Progreso es todo aquello que nos hace mejores: más justos, más cultos, más libres, más felices… Vista la experiencia del siglo XX, me temo que el social-comunismo nada de eso va a traernos.

No admitamos que se definan a sí mismos como progresistas. Son populistas y comunistas. Y la Historia ya enseñó qué consecuencias suelen traer a los pueblos.

El Astrolabio ( ABC )