PSOE: TRIUNFO SIN MADRID

El PP queda esta madrugada -como en la canción de Gardel– fané y descangayado aunque ha crecido desde el 28-A, no ha sido descabezado por Ciudadanos y no ha entregado Madrid. «El PP -dice un dirigente- ya no tiene sólo al PSOE como adversario, tiene además a Vox y a Ciudadanos». Pedro Sánchez no domina el caos, se deja arrastrar por él; sigue triunfando por su determinación y por la imbecilidad de los pretendientes que se disputan a Penélope mientras él, tensa el arco.

El PSOE ganó las generales y ahora gana las europeas, las municipales y se consolida y refuerza como partido nacional-hegemónico en la mayoría de las comunidades. Los nacionalistas arrollan en sus geografías tribales. Europa sufre el zarpazo de la extrema derecha con la victoria de Marine Le Pen sobre Macrón, y el tropezón del SPD, aunque los partidos nacionalpopulistas y neofascistas no logran una mayoría de bloqueo.

Unidas Podemos se ha inmolado por el PSOE, se hunde en Madrid, Galicia y Aragón y pierde las grandes ciudades. Sobreviven los cinco partidos de la segunda Transición. En vez de «dos manadas que no aspiraban más que a pastar en el Presupuesto» (Galdós), ahora serán cinco.

Había mucha prudencia en Ferraz y preocupación por cómo va a influir el resultado en la composición del futuro Gobierno. Dicen desde Moncloa: «La clave de la legislatura que empieza comienza cuando se cierren los colegios electorales. A partir de estos resultados entenderemos el Congreso más como una partida de ajedrez que como un ring de boxeo. Sabremos interpretar con sensibilidad la musicalidad del momento». Mozart decía que «lo más necesario, difícil y principal en la música, es el tiempo y el silencio entre sus notas».

Junqueras y Puigdemont -que le ha quitado la merienda- estarán en el Europarlamento y montarán el pollo. El prófugo de Flandes tendrá que venir a Madrid a jurar al Constitución y recoger el acta en la Sala Constitucional, y entonces les pondrían las pulseras.

En Estrasburgo ni le darán carpeta, ni acreditación. Están ideando presentarlo como asesor para que pueda circular por el Parlamento. Seguirán desafiando al Estado y contribuyendo a la crisis de Europa, el único proyecto internacionalista y democrático que siempre ha creído que perecerá por sus odios étnicos y el chovinismo nacionalista.

La victoria de Marine Le Pen acelerará el pesimismo sobre el futuro de la UE. Dijo Mario Vargas Llosa:»Mucho antes de que Valéry hablara de la mortalidad de las civilizaciones y Spengler profetizara la decadencia de Occidente, esta convicción escatológica impregnada de fatal desenlace se insinuaba en las filosofías y religiones sobre Europa: alcanzará el tope y luego, no habrá nada».

Raúl del Pozo ( El Mundo )