PUIGDEMONT GANA ALIADOS

Carles Puigdemont se le va a hacer larga la estancia en Waterloo. En junio se veía codeándose con los eurodiputados en Bruselas y Estrasburgo y después del veraneo, frustrado ese sueño, se tiene que conformar con hacerse fotos con personajes estrafalarios -alguno de ellos exconvicto y con un copioso pasado terrorista- en la puerta de su mansión belga de alquiler, a un paso de la extensa llanura donde Napoleón empezó su inevitable crepúsculo.

Para eso ha quedado uno de los principales cabecillas del golpe, continuador del disparate separatista que comenzara Artur Mas -que ahora al parecer quiere volver a asomar la cabeza- y que más remotamente sembrara Jordi Pujol, verdadero padre fundador del movimiento «indepe» que ahora se encuentra a punto de banquillo por graves delitos de corrupción. Según se avanza en esta esperpéntica historia uno se va encontrando con delincuentes (algunos aún presuntos) allá por donde mire.

Uno de los que ayer formaban parte de la elegante delegación que fue a respaldar a Puigdemont es Fredi Bentanachs. Su historia es conocida. Fundador de Terra Lliure y responsable de atracos y atentados, Bentanachs fue una mezcla de chorizo y pistolero que en su día fue instruido por etarras en San Juan de Luz, donde Txomin, célebre asesino, le enseñó a matar y confeccionar explosivos.

No debió poner mucho empeño el instructor pues la mayoría de las fechorías de este patriota catalán terminaron con Fredi huyendo, abandonando incluso a compinches heridos. Cuando en el 82 fue apresado, tardó un pestañeo en delatar a todos los que daban cobertura a su grupo criminal.

Eso alivió bastante su paso por la cárcel, donde Fredi volvió a recuperar la lucha y el coraje independentistas al dejar escritos estos refinados versos: «H… de p… de España / el corazón nos queréis robar / H… de p… de España / qué caro que os ha de costar». Todo un poeta…

Anduvo Fredi a sus cosas hasta que con el 1-O reapareció convertido en «groupie del procés», acudiendo a retratarse con protagonistas activos u orbitantes del separatismo. En las fotos que va colgando en internet ha aparecido junto a Arnaldo Otegui, Pep Guardiola, Anna Gabriel, Quim Torra… Ayer tocaba Puigdemont, que con visitantes como Fredi parece que más que en la Casa de la República va a convertir Waterloo en la Cueva de Alí Babá, una pesadilla de mil y una noches.

Álvaro Martínez ( ABC )