PUIGDEMONT Y MOSCÚ, CONEXIÓN INQUIETANTE

Que parezca que algunos episodios de la actualidad plagien a John Le Carré o Graham Greene no les resta gravedad. La injerencia rusa para desestabilizar a Occidente a través de la ciberguerra -probablemente el tipo de contienda más difícil de repeler en el siglo XXI- es una realidad, como se ha demostrado en las presidenciales de EEUU o el referéndum del ‘Brexit’. España está igualmente en el ojo del huracán, con el separatismo catalán como campo de operaciones.

No es casual que cuando la comunidad internacional apunta hacia el Kremlin, el huido ex president Puigdemont participe en un show del ex líder secesionista escocés Alex Salmond en la televisión RT, financiada por Moscú. Este canal se ha hecho tristemente célebre en los últimos años por haberse convertido en una plataforma mundial de propaganda y de difusión de noticias falsas.

En Rusia se originaron más del 50% de los mensajes distorsionados sobre Cataluña que circularon por las redes tras el 1-O. Y hay serio riesgo de que los ‘hackers’ traten de interferir en el proceso electoral del 21-D. El Gobierno debe garantizar la ciberseguridad y evitar la injerencia exterior en un asunto tan delicado. La oposición hace bien en pedir explicaciones parlamentarias a puerta cerrada.

El Mundo