PUIGDEMONT, UNA COSA Y LA CONTRARIA

En su afán por monopolizar el foco mediático, el ex president de la Generalitat, huido a Bruselas para evitar la acción de la Justicia, es capaz de decir una cosa y la contraria. Si el domingo calificó a la UE de «club de países decadentes», y mostró su cara más populista y eurófoba al sugerir que Cataluña debería votar su salida, ayer quiso rectificar en Twitter.

Ahora dice que «el catalanismo es indudablemente europeísta», y que quiere una Europa más integrada y democrática. Puigdemont debería dejar ya su esperpéntica actuación internacional, regresar a España, entregarse al juez como han hecho los miembros de su Govern y asumir las consecuencias de unos actos que han deteriorado la imagen de España y han desestabilizado Cataluña.

El Mundo