PUIGNERÓ DEBE SER DESTITUIDO

No se entiende que siga en su puesto el secretario de Telecomunicaciones del Govern, Jordi Puigneró, tras jactarse en público de que no acudirá a la inauguración del Mobile World Congress en Barcelona por la presencia del Rey Felipe VI.

Si el 155 ha de servir para algo, y si el Gobierno quiere conservar el respeto a sí mismo, el señor Puigneró no puede seguir un minuto más conciliando su nómina pública con una actitud de abierto desafío al jefe del Estado. Primero por un deber constitucional.

Segundo porque Puigneró no es más que un peón más en una estrategia de agitación contra el Rey que se viene preparando para dispensarle un recibimiento humillante. Y por último, para proteger el congreso de la propia inestabilidad que genera el separatismo.

El Mundo