La paja en el ojo ajeno la manejan aquellos que quieren evidenciar vínculos invisibles de Vox con Putin, cuando es Podemos quien está cargando de legitimidad la invasión de Ucrania con declaraciones públicas bochornosas; ahí está toda esa muchachada de Iglesias criticando a la UE por enviar a las víctimas armas con las que defenderse y rechazando las sanciones económicas impuestas a los agresores.

El apoyo incontestable al presidente ruso viene de China, Venezuela, Cuba y Nicaragua, o sea de los principales regímenes comunistas del mundo, y sin embargo nos toca escuchar que en realidad ellos no son los aliados importantes de Putin, sino los partidos populistas europeos, queriendo llamarlos ultraderechistas, que es la manera de encuadrar como ultraderechista xenófobo al sátrapa y limpiarle cualquier rastro que lo vincule con su pasado comunista, que también es su presente.

Putin avasalla, tortura, envenena y encarcela como lo hacía la URSS, aunque quieran convencernos de otra cosa.

Julián Quiros ( ABC )