A los españoles nos conviene recordar la táctica utilizada una y otra vez por Usa  para perpetrar sus agresiones: consiste en pintar a la víctima designada como culpable de horrenda tiranía y crímenes contra otros o contra su propio pueblo.

Esa fue la táctica con que encubrieron su “Destino manifiesto” de apoderarse de un trozo de Cuba y satelizar el resto, y de invadir Puerto Rico y Filipinas, donde cometieron un verdadero genocidio.

Más recientemente, hacia el fin de la SGM, y como advirtió Carrero Blanco, Usa puso en marcha la misma táctica que hacía temer una nueva agresión, si bien no llegó a producirse por razones expuestas aquí en varias ocasiones, aunque en su lugar instrumentó, junto con la URSS, un criminal aislamiento de España.

El mismo sistema se utilizó más recientemente contra  Sadam Husein, Gadafi o Al Asad: como eran unos tiranos, Usa y sus aliados, de modo especial Inglaterra, se reservaban el derecho a destrozar sus países, como lo han hecho, aunque en Siria la intervención rusa salvó lo salvable.

En relación con Rusia, repiten la jugada: Putin es un tirano, no es un demócrata, por tanto Usa, Inglaterra y su instrumento la OTAN, tienen derecho a rodear el país de bases militares, introducirse en Ucrania, entrometerse en los asuntos internos rusos e imponerle sanciones que empobrezcan a  su población.

Lo de que Putin “no es un demócrata” se repite machaconamente, como si el problema, real o falso,  no correspondiera afrontarlo a los propios rusos.

Y dado el espíritu de lacayo propio de los politicastros españoles, el argumento se esgrime en toda ocasión: “Putin no es demócrata, hay que acabar con esa anomalía”.

Los dicen unos partidos que están imponiendo un régimen de nuevo tipo, precisamente un régimen LGTBI, que atacan las libertades de los españoles, hasta la libertad de sentimientos, que han fomentado los separatismos, satelizado España a los intereses representados en Gibraltar,  sacrificado la soberanía española y montado un  ejército dedicado a acciones en interés ajeno, bajo mando ajeno y en lengua ajena.

Esas pandas de delincuentes quieren democratizar a Rusia por las buenas o por las malas.

Increíble, pero así estamos.

Pío Moa ( El Correo de España )