QUE ALGUIEN PARA ESTO, POR FAVOR

No sé qué es lo mejor en este caso, pero no me gusta nada hacia dónde vamos como nación, país, federación de cualquier cosa, o como quiera que nos vayan a denominar a partir de muy pronto. Y podría decirlo por muchas de las cosas que están a punto de ocurrir pero, por centrar la cuestión, me voy a referir a en esa farsa que han dado en llamar mesa de negociación entre la Generalidad y el Gobierno de España.

Al respecto hay gente que se extraña de los que no somos optimistas con respecto al resultado y nos llaman agoreros cuando manifestamos que nada bueno puede salir de ahí. Es posible que lleven razón…

Pero también es posible que no, así que les voy a dar información sobre dos de las personas que van a intervenir en esas reuniones para ver si alguno de los que hasta ahora está tan tranquilo, al menos, se ponga a cuestionarse si no debería, cuando menos interesarse por qué se habla ahí y en los términos en que se “dialoga”, como a los miembros del Gobierno de España les gusta decir.

Lo digo porque en más de una ocasión hay pequeñas cosas que a priori pueden parecernos anecdóticas, que son finalmente las que luego explican perfectamente el resultado.

Una de estas personas de las que hablé antes, acude por parte de la Generalidad. Por méritos propios, merece formar parte de la galería de odiadores nacionalistas que sólo saben defender sus posiciones políticas insultándonos al conjunto de los españoles.

Me refiero a un tal Jordi Puigneró i Ferrer, un caganet que defeca sus excrementos por la boca en lugar de por donde sería natural que, si por sus tweets tenemos que juzgarlo, querría ser gracioso, pero no llega. Y el chico pone empeño, ¿saben? En 2012 el Jordi éste escribió el siguiente tweet: “Sabeu quina és la diferència entre un espanyol i un mongol?…una medalla :-)” (no traduzco porque el nivel de español que les supongo es bueno y no creo que haga falta). Hombre, me dirá alguno, por un perro que maté…

Pues para ésos, amplío la información. Unos meses más tarde hizo la siguiente comparación: “Un intelectual espanyol parlant d federalisme es com un marit alcoholic/maltractador cridant»canviaré»el dia q la dona està fent les maletes”, (tampoco hace falta traducir, ¿verdad?).

A poca gente le sentaría tan bien un zapato en la boca como a éste, ¿no creen? Aunque bien pensado, como la mayor parte de la gente usa dos, ¿alguien puede sugerir el mejor sitio dónde poner el otro?

La otra, representando los intereses de quienes no coincidimos en nuestros postulados políticos e ideológicos con los nacionalistas catalanes, es el ministro Manuel Castells, que ya por el apellido podemos sospechar de parte de quién va a estar.

Y no lo digo sólo por eso. Castells, que colabora en la Vanguardia, ha escrito y mucho sobre “el problema catalán”, pero no en los términos que a muchos gustaría, sino defendiendo las “protestas” callejeras, hasta el punto que ha tenido la desfachatez de pedir a la sociedad española que no demonice la quema de contenedores, el corte de carreteras ni otras expresiones democráticas del sentir de “los catalanes”, que como todo el mundo sabe, sólo son los nacionalistas.

Para echarse a temblar. El escenario, la verdad no puede ser más desesperanzador para los intereses del resto de españoles. ¿Qué creen ustedes que resultará de este proceso negociador? Pues está claro.

Me voy a aventurar a asegurarles que nos van a dar por donde no queremos, y no va a ser eso lo peor, sino que además vamos a pagar la cuenta. Y si no, ya me dirán.

Fran Ruiz ( El Correo de Madrid )

viñeta de Linda Galmor