La relevancia internacional de una nación se demuestra siempre en momentos de emergencia. Es entonces cuando todo el mundo mira hacia las naciones líderes del mundo en demanda de ayuda y apoyo. La actual crisis que el Covid 19 ha provocado nos da un ejemplo de cuáles son o siguen siendo las naciones punteras y quienes dependen de ellas.

Así ya vemos comercializadas las norteamericanas Pfizer, Moderna o Jenssen, la británica Astrazeneca, la rusa Sputnik V, la china Sinopharm y ya en análisis por la Agencia Europea del Medicamento la alemana Curevac 004 y la francesa Sanofi.

¿Y España ? Pues a lo de siempre : aplicándonos a la máxima unamuniana de “ que inventen ellos”. Sí, sé que en el CSIC se encuentra en estudio una vacuna española pero sujeta como está la investigación en España a unos presupuestos paupérrimos no es de esperar que pueda salir adelante en menos de un año.

Estamos en emergencia sanitaria nacional y no hay dinero ni para investigadores ni para la investigación en sí ; ahora, para utilizar dinero público en los cientos de miles de incompetentes políticos para eso si que hay y a espuertas, además. ¡ Pero si hasta nuestro Marqués de Galapagar y su docta acompañante se están forrando a manos llenas !

Es una auténtica vergüenza todo esto.

Es obvio que España es irrelevante internacionalmente y a las pruebas me remito. Como muchas veces en nuestro pasado somos ahora dependientes por completo de lo que hagan o dejen de hacer allende nuestras fronteras. Hubo un momento no muy lejano, cuando aprovechando la fuerza arrolladora  del estado del bienestar que nos legó el sistema político “ franquista”,  que parecía, ¡por fin!, que España salía de su ostracismo y se situaba entre las naciones desarrolladas del mundo.

Han bastado una pandemia y una casta política nefasta para ponernos en nuestro sitio : el de una nación subdesarrollada teconólogicamente y a expensas de lo que inventen otros.

No sé si somos conscientes de esto – apenas se habla de este asunto – enfrascados como estamos en una polémica interminable entre las 17 taifas ,cada una con su criterio, y el caos o confusión que este inútil Gobierno nos proporciona cada día con los cambios continuos en el protocolo de vacunación.

Y ¡ como no ! añádase a todo este desaguisado las continuas llamadas o apelaciones a la inexistencia del Covid o a la peligrosidad de la vacunación que vemos plasmados todos los días en numerosos artículos y en las redes sociales. Al igual que sucede cuando cada español tiene claro como formar la selección española de fútbol nos encontramos ahora con miles de “expertos” que saben más que las mejores industrias farmacéuticas del mundo y nos aconsejan vacunarnos con esta o aquella vacuna o , mejor, no vacunarse.

Lo curioso es que muchas veces con argumentos que se sacan de la manga al amparo de informaciones de “conocidos” virólogos extranjeros o nacionales o de supuestas conspiraciones internacionales. Científicos que dicho sea de paso no conocen ni en su casa. Vale, allá cada cual , pero se hace ciertamente insoportable el empeño que ponen en que yo o Vd no  nos  vacunemos.

A ver, que hagan ellos lo que quieran. Si no se quieren vacunar pues que no lo hagan pero que nos dejen en paz a los que sí creemos que es necesario el hacerlo. ¡ Que pesados! Lo siento, pero es que abunda últimamente esta especie de descerebrados ajenos a una realidad que tienen delante y que no quieren ver.

Y en estas estamos discutiendo si son galgos o podencos cuando un Gobierno socialcomunista y un sinfín de reyezuelos autonómicos o taifales nos manejan como borregos para su mejor gloria e incremento de su  esplendor económico particular.

Ya me gustaría a mí poder dar alguna solución a esta surrealista situación pero francamente al ver al españolito de a pie tragar y tragar con todo esto confieso que poco es lo que se puede hacer. Una España rendida, enmascarillada, obediente y sumisa a todo sólo puede dar gracias a que al menos en otros países sí se hayan puesto las pilas y tengamos las discutidas vacunas.

Lo dicho : ¡ Que inventen ellos!  Aquí no hay nada que hacer. España está rota y es incapaz de nada .

Anoche se jugó el clásico de la liga española entre el Real Madrid y el Barcelona. ¿ Se han fijado Vds que de los 22 jugadores que había en el campo sólo 5 o 6 son españoles ? Pues eso.

General Chicharro ( El Correo de España )