Yo me contentaría con llegar al futuro que los españoles nos prometimos al final del franquismo y arranque de la transición: una España tolerante, sensata, abierta y próspera; una España donde las mayorías respetan a las minorías, pero éstas no se imponen al sentir mayoritario de la población.

Una España de igualdad de oportunidades y de igualdad entre los sexos, sin discriminación de ningún tipo y sin criminalización de ninguno de ambos géneros; una España donde los empresarios pueden cumplir con su función de crear riqueza y los trabajadores dispongan de la posibilidad de progresar a través de su esfuerzo personal.

Una España en la que la familia sea el pilar esencial de nuestra sociedad; una España, en fin, que cuenta con un proyecto nacional, la fuerza y los objetivos de sumar en el mundo defendiendo nuestros intereses nacionales a la vez que promoviendo la colaboración, el entendimiento y la cultura democrática.

Rafael Bardají ( El Brief Actuall )