Por Dios, majestad, Felipe,
por Dios, no seáis así.
No le hagáis caso a Sanfuá,
que está tontaina y gilí.
No mandéis a la princesa
a estudiar a otro país.
¿Qué se le ha perdido en Gales?
Dejad que se quede aquí,
en un instituto público,
donde no va a repetir
porque en España el suspenso
es asunto baladí,
y da igual cuántas le queden,
pues nadie podrá impedir
que pase de curso en curso,
cual de flor un colibrí.

En nuestra enseñanza pública,
Leonor se podrá instruir
y estudiar memoria histórica
en vez de Griego y Latín,
y asistir a chochocharlas
y de LGTBI.
Podrá aprender feminismo
de género hasta aburrir.
Y en el lenguaje inclusivo
se podrá formar, en fin.

Dejad que estudie en España,
pero, mejor que en Madrid,
que se vaya a Cataluña,
que es una arcadia feliz,
con una enseñanza pública
donde se podrá pulir,
y aprender, ya no a ser reina,
sino a ser emperatriz.

Pronto hablará catalán
con el acento de Vic,
y podrá hacerse del Barça,
como el tito Urdangarín.

¡Si es que, para estudiar fuera,
de España no hay que salir!
¡Mandad a nuestra princesa
al extranjero de aquí!

Fray Josepho ( Libertad Digital )