El sanchismo se manifiesta pasmado ante su imagen trabajadora, su capacidad de esfuerzo y su tendencia a dejarse la piel en sus esfuerzos.

El doctor Pedro Sánchez se acercó a Bruselas, allí decir, no dijo mucho y prefirió que Angela Merkel le sacara las castañas del fuego mientras él permanecía en actitud de escucha activa y sin papeles.

Tal vez no estamos muy acostumbrados al sacrificio que supone poner la oreja para escuchar activamente lo que cuentan los que mandan.

Es largo esperar callado, tituló Lidia Falcón sus memorias y a Pedro Sanchez, sin duda se le hizo largo y cansado,

» Han sido cinco días extenuantes «.

Santiago González ( El Mundo )