Tenemos un Presidente pasmado que ni se entera de lo que ocurre (o eso parece) ni tiene un solo gramo de dignidad. Evidentemente le viene muy grande el puesto que ocupa.

Nos ha metido, de hoz y coz, en dos estados de alarma inconstitucionales y ahora no toma medida alguna frente a la versión ómicron del virus que no acaba de dejarnos en paz. Deja las decisiones en manos de las CCAA y los ciudadanos nos preguntamos el motivo por el cual tenemos 17 sistemas diferentes para hacer frente a una pandemia que afecta a todo el mundo y a toda España.

Los sanitarios que arriesgaron sus vidas para sofocar los males de la pandemia también le han montado un belén antes de Navidad y se han manifestado en distintas ciudades españolas contra el calamitoso Gobierno de Sánchez, por incumplir sus muchas promesas.

Lo mismo ha sucedido con los policías, la guardia civil, los agricultores, los funcionarios de prisiones, el sector del metal, los camioneros y hasta los mismos pensionistas, que ya es el colmo. Pero Pedro sigue inmutable mirándose al espejo y preguntándole, una y otra vez, si hay alguien más bello, cuando lo que tendría que preguntar es si es apto para gobernar, pero no al espejo sino al pueblo en quien radica la soberanía.

El Presidente pasmado trajina, también, con la Ley de Presupuestos como si fuese un juego de cromos, cambiando votos por concesiones a los separatistas y a quienes son cómplices de asesinos, como si los cromos fuesen suyos.

Unos Presupuestos llenos de dádivas absurdas, que carecen de sentido pero que contentan a quienes le sirven para mantenerse en el poder. O sea, todo un ejemplo de “honestidad” entendida, claro está, al modo social comunista del Gobierno que preside y que nos lleva hacia el precipicio de la ruina.

Presume de una bajada del paro, pero hace lo mismo que con los contagiados del virus, porque nos oculta las cifras reales (estimadas en unos 755.817 parados más). Nos exprime como a limones con tributos medievales (a la gleba), al tiempo que dilapida millones el dinero que sale de nuestros bolsillos (que en esto consiste el comunismo que practica).

Se ríe de los jueces cuando no le dan la razón y los critica lanzando pullas por medio de alguno de sus lacayos-ministros, que para eso están, porque él no se atreve a dar la cara, no vaya a ser que se la partan de un tortazo un día de estos.

Y para colmo, tanto ERC como EH Bildu se ríen en sus mismas narices y presumen de tener a Sanchez cogido por las pelotas, porque está resultando ser un títere que baila al son que le tocan quienes le apoyan en el Congreso. Vergüenza da saber eso, y más vergüenza que no pase nada y todo siga igual, pero …es la triste realidad.

Lo peor es que tiene claro, que tiene por delante salidas muy beneficiosas para él mismo.  O se perpetúa en el poder hasta que le dé la real gana (siguiendo con su política de concesiones a separatistas, cómplices de asesinos y comunistas podemitas), o se retira “forrado” como hizo Zapatero que, en lugar de dedicarse a contar nubes (como dijo que haría), se nos ha metido a redentor de regímenes totalitarios de Latinoamérica.

Que entre Zapatero y el ínclito exjuez Garzón (con el refuerzo de su compañera de cama) aún queda hueco para Sánchez, cuando salga de la Moncloa, para formar el “trío calaveras” subsidiado por esos mismos regímenes totalitarios. Y para continuar con la serie de despropósitos y el entierro del Estado de Derecho, ahora el PSOE y “los otros” crean una Subcomisión en el Congreso para cuestionar el papel de las denominadas autoridades independientes.

Autoridades como el Banco de España, la Airef o la CNMV por el simple motivo de que cuestionan la gestión del Gobierno (que es, precisamente, la razón de su existencia).

Lo que pretenden ahora “los otros” es controlar tales Autoridades, para que funcionen como el CIS de Tezanos (o sea, controlado por quienes tienen que ser controlados), lo cual es un grave atentado contra el Estado de Derecho. Asco da el solo hecho de haber creado una Subcomisión para semejante desafuero … Porque, ¿dónde queda, entonces, el control real del Gobierno?

Pero, como a todo cerdo le llega su San Martín, aquí se ha destapado ya el cáncer que lleva en su propio Gobierno y ha salido a la palestra Yolanda Díaz acusando al propio Gobierno (del que, incomprensiblemente, forma parte) de conocer la existencia de una verdadera pandemia antes de las marchas feministas del 8-M.

Acusación ciertamente grave porque ahí comenzó nuestro calvario y el asalto a la Bastilla del poder absoluto por parte de Sánchez con los ilegales estados de alarma y los fallecidos (que pudieron evitarse) como consecuencia de la dichosa marcha.

Ahora tendrá que responder -eso espero- por sus actos y omisiones, porque si no es así, vuelvo a reiterar que nos hemos alejado demasiado del Estado de Derecho que, si se caracteriza por algo, es por la ausencia de inmunidad de los poderes públicos.

Por tanto, que rinda cuentas, no solo por eso sino, también, por no gobernar en interés de todos los españoles sino, únicamente, de quienes le apoyan para seguir manteniéndose en el poder.

O sea …los Otros

José Luis villar ( El Correo de España )