Si pensamos en clave del PP castellano y leonés la operación de adelanto electoral le ha salido fallida porque apenas aumenta dos diputados y se queda con igual porcentaje de votos. Mantiene, a priori, el gobierno autonómico: a priori, pero cambia un socio incómodo, Ciudadanos, por otro imprevisible, que incluso en caso de cerrar algún acuerdo se las hará pasar canutas y tampoco será barato.

Si ponemos el punto de vista en Génova, Casado infringe otra derrota al sanchismo, a los puntos si se quiere, pero la sombra de Abascal cada vez se le vuelve más alargada y comprueba que Ayuso no se puede clonar.

Todo apunta a que en los próximos dieciocho meses vamos a asistir a un enconamiento en el duelo entre PP y Vox, los rozamientos irán a más.

Pero en clave ideológica, las elecciones de ayer fueron un rotundo éxito de la derecha, con una victoria de catorce puntos sobre las fuerzas de izquierda.

Y el electorado sabrá distinguir entre las tácticas partidistas y el interés general.

Julián Quirós ( ABC )