¿ QUIÉN SE FÍA DE UN POLÍTICO ?

Ciudadanos presenta hoy su plataforma ciudadana, con nombres sorpresa de personajes de la sociedad civil, con la que pretende emular la estrategia con la que Macron llegó hasta el poder en Francia, aunque se trate también de enmascarar la falta de candidatos solventes de la formación de Albert Rivera para las próximas elecciones municipales y autonómicas y, sobre todo, de paliar la desconfianza casi absoluta que los españoles manifiestan en su clase política.

La última encuesta del CIS lo dejó muy claro: cuando a la gente se le pide que valore, sin ninguna sugerencia previa, cual es el principal problema de este país, detrás del número uno (el 41 %), que sigue siendo el paro, figuran la corrupción (el 14.5%) y los políticos (12.2%) en los puestos dos y tres. Y cuando se les solicita que valoren entre el 1 y el 10 a sus líderes, el resultado es descorazonador: ninguno de los dirigentes de los partidos y ni uno solo de los ministros llega al aprobado.

El descontento se palpa en la calle y en las redes sociales cada día un poco más. A la calle se están tirando los jubilados que quieren mejores pensiones, las mujeres hartas del acoso sexual, los habitantes del Campo de Gibraltar abrumados por la impunidad de los narcotraficantes…colectivos de ciudadanos pacíficos que convocan manifestaciones de índole muy distinta a las que nos tienen acostumbrados sindicatos o asociaciones gremiales que piden mejoras laborales concretas o indignados antisistema como los que cristalizaron con el 15-M.

En las redes sociales es espectacular como la plataforma Change.org está canalizando ese descontento. Su «No a la derogación de la prisión permanente revisable» ha superado ya la firma de dos millones y medio de pensiones; su petición de inhabilitar a los jueces que sentenciaron a los de La Manada, el millón trescientas mil y la más reciente, exigiendo prevención desde la Secundaria para evitar agresiones sexuales, ya va por las seiscientos mil.

Escándalos recientes como el del megachalet de Pablo Iglesias Irene Montero; la presidenta madrileña que se metía en el bolso cremas del supermercado, el presidente de la Generalitat que recurre al racismo para insultar a la mitad de los ciudadanos sobre los que va a gobernar se traducirán en un mayor rechazo hacia la clase política. Así que no es de extrañar que exista expectación por conocer los nombres de los personajes que se apuntan al proyecto de Ciudadanos con la etiqueta de indendientes. No dice mucho de un país el que ser político reste votos, pero eso es lo que hay en la España de hoy.

Curri Valenzuela ( ABC )