RELATORE, TRADITORE

Era un moscón sobre el pastel pegado,
era la presunción superlativa,
era una vanidad tan corrosiva
que el mismo Zapatero está admirado.

Era Tutankamón no embalsamado,
era la Castafiore rediviva,
era la intromisión por lavativa
en todos los poderes del Estado.

Por unos meses más en cartelera,
¿que tercien de Estocolmo o desde Quito
en lo que a Quim le dé la ventolera?

Por mucho que el país te importe un güito,
venderse de esa forma tan rastrera
reviste caracteres de delito.

Monsieur de Sans-Foy ( Libertad Digital )