RENUNCIA INACEPTABLE A DEFENDER EL CASTELLANO

EL GOBIERNO ha renunciado a cumplir lo que prometió hace tan sólo un mes y medio, cuando el portavoz Íñigo Méndez de Vigo anunció en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros la decisión del Ejecutivo de «garantizar los derechos fundamentales y la libertad de elección de los padres». Defendió entonces que había espacio en el marco de la ley catalana para ejecutar por fin las sentencias judiciales que exigen al menos un 25% de las asignaturas impartidas en castellano.

El mismo Ministerio de Educación que en virtud del 155 tiene asumidas las funciones de la consejería de Educación de la Generalitat tira ahora la toallaalegando que no puede ir más allá de la Ley de Educación de Cataluña. Por lo que ha renunciado a introducir la casilla lingüística o cualquier otro guiño al castellano en el formulario de preinscripción y matriculación para el próximo curso.

Por más que la última sentencia del Constitucional anulara el atajo ingeniado por el ex ministro Wert a través de la enseñanza privada, nos encontramos ante una lamentable capitulación. Los derechos de los castellanohablantes siguen siendo pisoteados en Cataluña y el Gobierno les dice que no pueden hacer nada por cambiar las cosas. Esa clase de impotencia quizá explique muchos sondeos.

El Mundo