RESPETAR LAS SENTENCIAS

Estábamos convencidos de que convergentes y republicanos no volverían a declarar la independencia en Cataluña. Pues lo hicieron.

También creíamos que nunca se sentarían en el Consejo de Ministros comunistas de extrema izquierda. Pues ya están.

Seguimos confiando en que la democracia y sus virtudes, entre ellas la alternancia, continuarán vigentes en nuestro país, entre otras razones, porque pertenecemos al civilizado club europeo.

Hay tics, sin embargo, que alertan de lo contrario. Para Sánchez, en un gesto totalitario y discrecional, la división de poderes no existe y se va a entrevistar con Torra, como si un tribunal no hubiese sentenciado sobre su inhabilitación.

La democracia descansa sobre esa repartición de competencias entre las distintas instituciones del Estado. Lo contrario a una dictadura.

La división de poderes debe actuar activamente, como obligación de cada uno de ellos de asegurar la efectividad de los demás: Sánchez y sus ministros deben ajustarse a las leyes y garantizar la ejecución de las sentencias. Máxime, cuando estas resoluciones les afectan directamente a ellos.

El Astrolabio ( ABC )