REVOLUCIÓN FISCAL

Irlanda y Portugal han marcado el camino de la asombrosa recuperación económica por la vía de una rebaja fiscal significativa. Ayer, Pablo Casado, en el Foro de ABC, desgranó su personal propuesta de revolución fiscal.

Las revoluciones siempre terminan consolidando situaciones nuevas aunque no siempre deseables. Esperemos sin embargo que la transformación fiscal que el líder popular ofrece genere los beneficios de los que ya disfrutan dos países bien cercanos, a los que hace apenas unos años nadie les arrendaba la ganancia.

Casado promete devolvernos a los ciudadanos, a nuestros bolsillos, más de 16.000 millones de euros. Con esa medida confía en crear más de 400.000 puestos de trabajo, además de incentivar el consumo interno, la generación de empresas y seguramente una euforia económica de la que hace años no disfruta nuestro país.

Me temo, sin embargo, que para que ese diseño, de momento en el papel, sea realidad hay que cambiar algunos vientos electorales que ahora mismo parece que arrecian en contra.

El Astrolabio ( ABC )