Al jeta Pere Navarro nunca le cuadran las cuentas, agujero en la administración, ¿no será que no avisa Hacienda de irregularidades año tras año que a este paso el director acaba en la cárcel por estafador? Investigación. ¿Por qué a este se le permite millonario desfase?

¿A quién ceba la estafa demostrada con euros sin justificante? Escandaloso desmadre presupuestario y callados los responsables ¿A dónde va el dinero que se atraca a diario con patente de corso para un sospechoso de fraude? ¿A dónde, mafioso?.

Parásito de pandemia, faltaba el vil acostumbrado para aprovechar la tragedia y sacar más cuartos. Hay que ser rastrero que el Pere Navarro mientras mataban a decenas de miles, protocolariamente, con la excusa de salvar vidas pergeñaba un incremento de exigencias y sanciones para exprimir a los conductores.

La ocasión la pintan calva como la cabeza del buitre. Oportunista mayor del reino, vanguardia del latrocinio, allí estaba el lumbreras aprovechando la ocasión con el Marlaska; un par de sectarios elementos.

El mismo carroñero que mató a incautos haciendo creer que conducir una moto era igual que llevar autos. El mismo director ignorante que conduce la DGT con medio carné en el bolsillo y violando las prohibiciones en coche oficial. El Pere de los cojones, catalanista de Cataluña lo echaron, que recolocó el genocida cuando los moteros lo expulsaron hacía años por incompetente, falsario y, decían, homicida.
El doctor cum fraude, golpista del demonio, aprovecha la tragedia sacando las tripas a multas para vivir como un pachá, maldito le sea  el Falcon. Qué mejor negocio que la mafia de la prevención, impuestos a los vivos, recaudación de la muerte, Sucesiones, Plusvalía, y los que sobrevivan el yugo de la sanción.

El hipócrita Navarro, ignorante de la conducción, dicta normas de totalitario, derrama la misma jeta  de pasmado, explotando miserias de la vial protección. La cara que se gasta la cobra a destajo, la verdadera protección le importa un carajo. Multas, multas, multas, conducir bien es lo de menos, atentos al radar, frenazo… Multazo.
 Del mantenimiento de las carreteras una mierda como de la responsabilidad penal… Franco fue un santo de la libertad. Dictadores de la codicia, alimañas de la especulación, no respires demasiado fuerte en el coche que quiebra la dirección. Y ahora mascarilla, la perfecta excusa para mangar. Multas y más multas, el efecto túnel por la velocidad se lo metan por donde quepa y disfruten la aspiración.
Cuentistas sacacuartos, reyes de la corrupción, los sociatas necesitan sufragar putas y coca, saunas y gambas, qué mejor que la millonaria sanción y la actividad delictiva de la circulación.
La velocidad mata, dicen los demagogos, quedarte dormido al volante también, pero cómo explicarlo a catedráticos catetos, sin experiencia, carentes de carné.
Juguetes pagamos a la soldada del timo: helicópteros, drones, radares e instrumentos miles de saqueo y enajenación… la económica de los sufridos ciudadanos por las hienas de la pandemia, del ministerio del Interior, a los que importa un mojón las víctimas de las carreteras que se matan por asfalto asesino y sin conservación.
¿Decenas de miles de ajusticiados por protocolos genocidas y va el inútil Pere Navarro a preocuparse de salvarnos la vida, a golpe de boleto y persecución? Vade retro, recaudador de Satanás, con esa cara de pringado se nos manifiesta el Nerón.
Forajidos con recursos a base de talonario pagar los indecentes caprichos de los secuestradores del Estado. Asaltantes, demagogos, insaciables reyes del mambo, gentuza varia, buitres de la tragedia, sois de lo peor. Pere Navarro sácate de una vez entero el carné, y rinde cuentas ante Hacienda que si no cuadran las cuentas se sospecha que eres ladrón.
Buitre de la pandemia, salió el que faltaba para robar a mansalva, la carretera es buena excusa, saquear a traición. Deberías estar juzgado, Pere, ¿dónde está el dinero que falta de la degeté, dónde hipócrita sin control, cursi fanfarrón.
En la cárcel acabes por estafador y por c.
Ignacio Fernández Candela ( El Correo de España )