RIVERA CONTRA CASADO: UN ERROR

Parece claro que el que tantos analistas dijeran ayer a Albert Rivera que había sido el vencedor en el debate del lunes -el vencedor es el que derrota al presidente del Gobierno- decidiera ayer dirigir sus disparos dialécticos contra Pablo Casado. Sospecho que eso puede haber favorecido finalmente a Pablo Casado porque al votante que quiere desalojar a Sánchez de La Moncloa no cree que la vía para eso le parezca que sea atacarse entre los que representan una alternativa.

En todo caso, lo cierto es que una hora después de empezar el debate, al único al que se le notaba sudar -le brillaba el bigote- era a Sánchez. Y el sudor suele ir unido a los nervios.

El debate de ayer estuvo muy condicionado por el del lunes, en el que Pedro Sánchez fue un perdedor sin matices aunque su diario amigo titulara en portada que «Sánchez salva el debate». Los periodistas de ese medio debieron asistir a un debate distinto que el resto de los españoles.

Rivera tuvo anoche momentos brillantes como cuando regaló al presidente del Gobierno «su» tesis doctoral para que pudiera por fin leérsela. Pero cometió muchos errores en su estrategia, por ejemplo diciendo cosas que quizá no eran estrictamente mentira, como que el PP no ha quitado el impuesto de Sucesiones. Que si no en la literalidad, sí eran mentira en la práctica. En la Comunidad de Madrid el PP no ha quitado el impuesto de Sucesiones pero lo ha bonificado de padres a hijos en un 99 por ciento. Es decir, un impuesto de Sucesiones del 1 por ciento no le cambia nada a nadie.

Lo más sorprendente ayer fue la cuidadosa estrategia de Atresmedia para hacer un debate a gusto de Sánchez. Se lo debían. Hasta llevaba algunas respuestas escritas como si conociera las preguntas por adelantado. Él hizo todo lo posible por tener el único debate en esa empresa de comunicación -que como bien gusta recordar Luis Ventoso es la que le ha editado su libro de breves memorias de éxito editorial incierto- y las circunstancias obligaron a otro debate el lunes en RTVE. En el debate de anoche los moderadores procuraron ponérselo a tiro a Sánchez.

Las preguntas habían sido preparadas con detalle en su beneficio. Pero al final quedaba acorralado y sólo podía responder con insultos como llamar mentirosos a sus rivales. Lo que tiene delito viniendo del presidente que más ha mentido -impunemente- en la historia de España.

Sánchez no respondió el lunes a la pregunta de si indultaría a los condenados del golpe de Estado en Cataluña diciendo que ningún presidente había anunciado antes de una sentencia si daría un indulto o no. Pero ayer Casado le preguntó si daría un indulto a los presos condenados de la manada.

Tampoco tenía respuesta para eso. Porque Sánchez no tenía respuesta para nada. Ni para decir si dimitiría en caso de condenar a Chaves y Griñán por los Eres. Ayer quedó claro que la alternativa a Sánchez y los que quieren romper España sólo puede pasar por el PP porque los ataques de Rivera a Casado demuestran que está dispuesto a pactar con Sánchez por más que lo haya negado tantas veces.

Ramón Pérez-Maura ( ABC )

viñeta de Linda Galmor