ROMANCE AEROTRANSPORTADO

Se hallaba quien hoy preside/el Desgobierno de España,/ paseando con dulzura/ con Begoña, su adorada,/ esa mujer tan sencilla/ que en el amor le acompaña./ Madrid, su fuego de julio/ en su atardecer menguaba,/ y volaban petirrojos/ oropéndolas y urracas/ de pino en pino en las horas/ que el crepúsculo regala./ – Hoy tengo, Bego, la agenda/ hasta arriba de ocupada-. / -Trabajas mucho, amor mío/ y estoy más que preocupada,/ y te pido que te cuides/ y que no te pase nada./ – Es que esta noche en la agenda/ cultural, tengo una lata./ Un concierto de «The Killers»/ en Castellón de la Plana/ mejor dicho, en Benicássim/ y he de marcharme sin pausa/ porque de aquí a Castellón/ como poco nos separan/ cuatro horas de viaje/ sin descansos ni paradas-. Ella le tomó la mano/ el posó sobre su espalda/ sus manos maravillosas/ y tan bien fotografiadas./ Y ella, mirando sus ojos/ con su pícara mirada/ le dijo a su Pedro el Grande/ a su Perico del alma,/ a su Peter Pan amado/ hasta donde nadie hoy ama:/ «Mi Pedro, Peter, Perico/ la carretera me espanta/ y más si se hace de noche/ por las rectas de La Mancha./ Llama a Margarita Robles/ y le ordenas y reclamas/ que te mande un helicóptero/ de la base más cercana./ Cuando llegue el helicóptero/ embarcamos sin tardanza/ y le dices al piloto/ que nos lleve hasta Barajas/ a Torrejón o a Getafe/ donde a ella le dé la gana/ y que prepare un avión/ un avión como Dios manda/ que nos lleve por los cielos/ a Castellón de la Plana./ Pedro, tu eres quien presides/ hoy el Gobierno de España/ y si la agenda te dice,/ y si la agenda te manda/ que vayamos al concierto/ en un avión no se tarda/ más de cuarenta minutos/ a la cultural demanda./ No es derroche, es un deber/ no es frescura ni arrogancia./ Para eso están los aviones./ Para que cumpla sin tacha/ con su agenda cultural/ el Presidente de España.

El aeropuerto, cerrado/ se iluminó de luz blanca/ marcando la larga pista/ como por arte de magia./ En el Falcom les sirvieron/ una cena moderada/ una modesta merienda/ con vino de buena añada/ y de elegida reserva/ de la Rioja de Álava/, para cumplir con el pacto/ con la autonomía vasca./ Llegados al aeropuerto/ la comitiva aguardaba/ y ulularon las sirenas/ como fieras destempladas./
-Vamos a cumplir la agenda/ mi Pedro, como Dios manda,/ que The Killers nos esperan/ y la Cultura nos llama.

Ya terminado el concierto/ otro Falcom los llevaba/ en volandas entre cirros/ a la Capital de España/ con los deberes cumplidos/ y la agenda respetada./ En Moncloa, carantoñas/ cucamonas y monadas/ canturreando los tramos/ que más les emocionaban/ de The Killers/, que han dejado/ a Beethowen en enaguas./. Y de mañana a las nueve/ en punto, alguien que llama/ a la puerta y los despierta/ llevándoles a la cama/ un desayuno completo/ que ni la Reina Británica/ disfruta con Edimburgo/ allá, en su Buckingham Palace./ Para el presidente, huevos/ revueltos, café y tostadas./ Para Begoña, el café, / y una caliente ensaimada/ como tiene su marido/ en su cabeza preclara./ Y a las diez a trabajar/ a pactar, a hacer gansadas/ con Chistorra, con Iglesias/ con Otegui el bilduetarra/ con Urkullu, y con el resto/ de los traidores a España. / Y Begoña que le dice/ a su nueva secretaria/ mientras le firma una nota/ mientras le dicta una carta:/
-Ayer tuvimos la agenda/ terriblemente apretada/ y llegamos a Moncloa/ a punto de la alborada./ Y te lo repito, tía,/ estoy más que preocupada/ con el trabajo de Pedro/ porque no descansa nada,/ y encima los periodistas/ fascistas hoy nos atacan/ por usar un avioncito/ una monda, una cascaja,/ para asistir a un concierto/ en Castellón de la Plana./ Como siga así mi Pedro/ va a sufrir una mañana/ un vahído, un pipirlete/ por culpa de esa manada/ de fascistas que no aceptan/ que el Presidente de España,/ viaje en avión donde guste/ por la salud de la Patria/./ Mi Pedro es un hombre honesto,/ ahorrador donde los haya/ muy mirado con los euros/ que el contribuyente paga/ y hoy le han dicho que es un chulo/ que a divertirse se marcha/ en un avión oficial/ por un capricho de nada/ cuando es cosa de la agenda/ cultural, como le llama/ a la agenda de mi Pedro/ Carmen Calvo, la de Cabra.

Alfonso Ussía ( La Razón )