ROTO

El lobby de los rectores, corporativismo en estado puro, afeó a los políticos que no dimitan cuando los pillan con un cántaro roto de tanto ‘cifuentes’: pero quien haya pasado por una universidad sabe que las guerras intestinas son allí peores que las de los partidos entre sí, y solo comparables a las de los partidos dentro de sí.

 La trama dentro de la URJC es una de tantas que se da en otras taifas académicas. Y los másteres de favor, práctica corriente de la que se beneficia gentucilla de todos los partidos, en función del poder que ostenten.

Ahora, un profesor embozado que toca el chelo para pasarse la amargura, ayudado por algunos francotiradores, ha destapado una, con la ayuda de la prensa, porque no se fiaba, no sin razón, de la propia Universidad. Ni de la fiscalía. Ni de los jueces. Este roto de confianza es más preocupante que todo lo demás.

Tadeu ( El Mundo )