RUBIALES TIENE QUE DISCULPARSE

Si a alguién se le puede reclamar alguna responsabilidad por la eliminación de la selección española en el campeonato del mundo es, precisamente, a Luis Rubiales, presidente de la Federación, que decidió despedir a Julen Lopetegui cuarenta y ocho antes de que comenzara la competición.

Ciertamente, nunca sabremos si el resultado hubiera sido mejor sin el inverosimil cambio de entrenador, pero es un hecho que el equipo nacional no ha estado a la misma altura que en los partidos clasificatorios.

Al menos, Rubiales debería pedir disculpas.

La Razón