Anoche, sin saber qué leer, me entretuve releyendo «La tragedia de Séneca», la obra con la que obtuve el Premio Nacional de Teatro de «Juan de la Encina» y me saltó a los ojos el discurso que pronuncia el jovencísimo Nerón el día que es proclamado Emperador de Roma.

Porque, como verá el lector, es lo más parecido a los discursos que pronuncia el Presidente Sánchez, nuestro Rey Eteocles. Promesas, promesas y más promesas… y poco después Roma se moría de hambre y ardía por los cuatro costados.

Lean y me darán la razón:

«¡Romanos! Las promesas del César se cumplirán a rajatabla. Cada uno de vosotros recibirá el donativo prometido… y ahora escuchadme. Pueblo de Roma, Senadores: Tengo especial interés en que mis primeras palabras al llegar al poder sean estas: ¡abajo la tiranía! ¡abajo el gobierno de uno solo! ¡queremos dirigir el Estado en colaboración con el pueblo!… ¡abajo los odios! ¡acabemos con las venganzas y con los privilegiados!…

Yo os prometo, y que Júpiter sea testigo de ello, que borraré del mapa del Imperio cualquier abuso o injusticia.

Yo os prometo, y os pongo por testigo la gloria de mis antepasados, que la vanalidad y las intrigas ya no entrarán más en esta Corte… ¡Corremos las puertas de Roma al vicio y a la corrupción!… ¡Y volvamos a los tiempos de Augusto! ¡Que cada romana pueda defender sus derechos hasta la última gota de razón!…

¡Queremos un pueblo libre y sano, que devuelva al Imperio la grandeza y la fe!… ¡Romanos! ¿queréis decirme qué sería de Roma sin la autoridad del Senado?… Tenemos que abrir las ventanas para que entre aire fresco en esta ciudad corrompida. Tenemos que acabar con la dictadura de unos cuantos.

Yo os prometo que pondré limite a los negocios turbios y que se condenará gravemente a quienes intenten apoderarse de los bienes del pueblo …¡Romanos!

Yo os prometo que este día pasará a la historia como un día grande y que nunca tendréis que arrepentiros de haberme proclamado Emperador.

¡Yo os prometo que a partir de ahora comenzará en este Imperio el reinado de la paz y la justicia…! ¡Romanos! ¡Viva la grandeza de Roma!»

yo os digo que como estos «sujetos» sigan en la Moncloa antes de que cante el gallo España estará ardiendo como Roma.

Julio Merino ( El Correo de España )

viñeta de Linda Galmor