Pocas dudas ofrece a estas alturas que el sanchismo hace todo lo posible para ahogar financieramente a Madrid. A las amenazas de impuestos especiales para esta Comunidad, cortocircuitando su política fiscal para castigar a los madrileños, le acompaña una realidad irrebatible en el terreno de las inversiones de la administración central en infraestructuras ferroviarias de la región.

Mientras Madrid recibe 97 millones, la inyección a Cataluña supera los 700.

Se trata seguramente del ejemplo perfecto para explicar la ‘España multinivel’ que Sánchez persigue poner en marcha para ‘resolver’ el problema territorial, un eufemismo para justificar el trato escandalosamente favorable a las comunidades cuyos dirigentes tratan precisamente de hacer añicos el Estado.

Y como no lo consiguen siguen exprimiendo a un Gobierno rehén que prebenda a prebenda, cesión a cesión, se mantiene así en La Moncloa a costa de la igualdad de todos los españoles.

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